Google+ Followers

Nuestros visitantes

Nuestro archivo

Nuestros seguidores

Con la tecnología de Blogger.

Servicios ofrecidos

  • Conferencia: Stephen King y la lectura de terror en el aula.
  • Conferencia: La promoción de lectura y las TIC´s
  • Conferencia: El rol del maestro en la promoción de lectura
  • Conferencia: El papel del lobo en los cuentos de hadas
  • Conferencia: Lectura autónoma, lectura competente
  • Conferencia: Del mito a la ciencia ficción, una historia
  • Taller de intervención de textos en el aula.
  • Taller de narración oral.
  • Taller de lectura para padres y docentes
  • Taller de lectura en voz alta para padres y docentes.
  • Taller sobre manejo de Bullyng.
  • Organización de clubes de lectura en colegios.

Ads 468x60px

Se ha producido un error en este gadget.
Se ha producido un error en este gadget.

Seguidores

Featured Posts

You can replace this text by going to "Layout" and then "Page Elements" section. Edit " About "

Entradas populares

Recent Posts

NEXT

Author: Diego Fernando Marín
lunes, noviembre 13



Escrito por Michael Crichton
Traducido por Laura Martín de Dios y Laura Rins Calahorra
Editado por Debols!llo
Recomendado para jóvenes lectores
Novela tesis

     La primera vez que supe de Michael Crichton fue a través del género cinematográfico, más concretamente a través de Jurassic Park. La cinta tuvo gran aceptación, incluso fue galardonada con uno o varios Oscars, y se convirtió en una franquicia que hace poco pretendió renacer. Fue una buena película de entretenimiento. Sin embargo se dejó el espíritu en la adaptación, y tal vez unos 50 huesos y otros tantos músculos. Jurassic Park, el libro, se trata de uno de los mejores alegatos que habría en contra de la humanidad como especie, en general, y un alegato acerca de los peligros de la investigación genética, de nuestra irresponsabilidad al montarnos a los hombros de gigantes, sin medir las consecuencias del desarrollo científico y tecnológico.

     Ya en Estado de miedo, la idea de Novela tesis de Crichton sería más evidente. En ella, se despacharía en contra de lo que él denominaba ecoterrorismo, ubicándose al lado de quienes se consideran que el cambio climático no era responsabilidad del ser humano, sino que hacía parte de un cambio propio del planeta. A su favor, incluía una cantidad enorme de referencias a investigaciones que podían encontrase en línea acerca del fenómeno. Amén a esto, hay que añadir que en aquella época se hablaba de calentamiento global y Crichton anticipaba que debería hablarse de cambio climático, que sería un término más apropiado. El tiempo terminaría dándole la razón.

     Next se ubica en la línea de Jurassic Park al ser un alegato en contra de la manipulación genética, y en la línea de Estado de miedo al ser una novela tesis. Incluso, al final, disfrazado como Nota de autor, incluye lo que puede denominarse un manifiesto en contra del negocio de la investigación genética, que se divide en 5 puntos:

1. Deben dejarse de patentarse gentes.
2. Deben establecerse unas directrices claras para el uso de los tejidos humanos.
3. Deben promoverse leyes que garanticen la disponibilidad pública de la información sobre análisis genéticos.
4. Deben evitarse las cortapisas a la investigación.
5. Debe derogarse la ley Bayh-Dole.

     En contraste con los buenos deseos, con la impecable fundamentación científica y con la fluidez narrativa que le es característica, Next no es la mejor obra de Crichton. La mayor parte de sus personajes están diseñados para ser útiles, sintiéndose demasiado la presencia del escritor-titiritero. De hecho, la construcción misma es maniquea, llegándose a sentir en algunos momentos la presencia del Deus Ex Machina.


     Con todo, no conviene olvidar que Michael Crichton es un buen narrador, pero que las novelas tesis se sustentan en, precisamente, argumentar en un relato una idea, en este caso el peligro del negocio de la investigación genética. Sin embargo, como siempre, se tratará de la decisión, de la opinión que te formes, al enfrentar sus páginas.  

AL FINAL DEL ARCOIRIS

Author: Diego Fernando Marín
martes, noviembre 7

Escrito por Vernor Vinge
Traducido por Pedro Jorge Romero
Editado por Ediciones B
Recomendado para jóvenes lectores
Novela – ciencia ficción

     En Jurassic Park Ian Malcolm, matemático del caos, creación de Michael Crichton, mencionaba que al igual que la magia había fallado al hombre, la posibilidad de la ciencia para terminar el mapa del universo también estaba llegando a su fin. Por esta razón, alegaba Malcolm, se avecinaba un cambio de paradigma. ¿En qué consistiría?, Malcolm no sabía decirlo, asumía que se sabría una vez este hubiera tenido lugar.

     Jurassic Park fue escrita en 1990. Sin embargo, Vernor Vinge ya anticiparía las implicaciones del posible cambio de paradigma en 1983, aunando el término a la Inteligencia Artificial (IA). En Al final del arcoíris (2007), Vinge deja de ubicar su obra en el vasto futuro y espacio y se centra en un mundo más cercano, en un mundo donde los wearables son un elemento cotidiano y donde la tecnología permite curar las peores enfermedades.

     El entorno en el que todo sucede se encuentra invadido por la realidad aumentada, entornos virtuales a los que puede accederse simplemente con un movimiento de hombros que interactúan con una chaqueta inteligente; espacios en donde se puede acceder  cualquier tipo de información en tiempo real, donde los transportes autónomos están siempre disponibles; y en la escuela se enseña principalmente habilidades infotécnicas. Nada de las viejas y aburridas matemáticas, ciencias o deportes. No, lo más relevante para aprender es como moverse en el mundo a través de la interacción constante con la realidad aumentada a través de los wearables, de Epifanía.

     En este medio es donde se mueve Robert Gu, un poeta legendario rescatado del Alzheimer, que resulta ser una persona tóxica para quien se le acerque, pagado de sí mismo, y quien tiene que enfrentarse a un mundo que lo desborda (su último contacto con la tecnología ha sido a través de Windows ME). No bastándole con eso, Gu se embarca en una aventura, junto con otros carcamales como el, para rescatar una de las pocas cosas que aún considera importantes, los libros impresos. Sin embargo Gu no está solo en su búsqueda, aún más, Gu está intentando hacer mucho más de lo que cree que está realizando, siendo solo una marioneta en manos de un poder mayor, Conejo.

     Al final del arcoíris –que resulta ser también el nombre de un ancianato- es una novela compleja, que de manera implícita va sumergiendo al lector en la idea de la singularidad. Más aún, va dejando un rastro de migas de pan que nos muestra a qué punto la tecnología a la que accedemos nos va cambiando, nos va transformando, hasta conducirnos a un cambio de paradigma. Ya el lector juzgara si ese cambio es de su agrado.         

HAY CLASES SOCIALES

Author: Diego Fernando Marín
lunes, noviembre 6

Concebido y escrito por Equipo Plantel
Ilustrado por Joan Negrescolor
Editado por Media Vaca
Recomendado para Lectores en marcha
Libro ilustrado

     En épocas recientes han causado estupor el contenido político en textos escolares en Venezuela y, ahora, en Cataluña. Hay, así mismo, una leyenda urbana, aunque una estudiante norteamericana me aseguró en algún momento que si era así, que en los textos estadounidenses, existían mapas que señalaban el Amazonas como pertenecientes al país del norte.  Ya en otro tipo de textos, los lectores de Robert A. Heinlein, autor de Tropas del espacio, bebían de profundas aguas fascistas, en tanto que quienes seguían las tiras cómicas en la Segunda Guerra Mundial, asistieron a ver como personajes como el Pato Donald, el Capitán América y Superman, acompañaban a los Aliados a derrotar al Eje.

     Si nos atenemos a los editores de Media Vaca en la presentación de este texto, Hay clases sociales acompaña a Cómo puede ser la democracia, Así es la dictadura y Las mujeres y los hombres hace parte de una serie de libros que se editaron poco tiempo después de la dictadura de Franco, y “(…) el país vivía una etapa –la Transición- que traería los primeros cambios democráticos.” (p. 9)

     El resultado de este volumen en un primer momento, para los lectores acostumbrados a la narrativa o a libros informativos sobre temas más neutros –plantas, animales, los números-, puede ser chocante. Sin embargo, después de ese primer instante empiezan a surgir preguntas como, ¿por qué no se le habla de política a/ con los niños?; de hecho, ¿por qué la política o la ideología, son temas que pocas veces se abordan con los niños?; siendo así, ¿a qué concepto de niño estamos asistiendo?

     Las ideas expresadas en Hay clases sociales son sencillas e incluso incontrovertibles si se toman una a una. Pero también es cierto que a medida que se va avanzando en el texto, los argumentos que se van sumando, a manera de silogismos, también hacen parte de una ideología y de una forma política de concebir el mundo. No hay que olvidar, no obstante, que ningún texto es en verdad neutro –incluyendo los de plantas, animales y números-, que todo texto es concebido desde una manera de ver el mundo desde la cual el autor se está ubicando.

     Curiosamente uno de los puntos más fuertes del libro es su  Test sobre las clases sociales ubicado al final del texto, en donde la editorial dirige al lector 6 preguntas, cuyas respuestas solicita se le envíen a su correo o dirección postal con el fin de realizar un libro sobre el tema. Amén si se está de acuerdo con la posición ideológica del libro, no se puede dejar de estar de acuerdo con los editores, quienes conciben niños pensantes, capaces de concebir un mundo ideológico y propio; siendo por demás sujetos políticos ellos mismos, verbigracia, habitantes de la polis.     

EL NUEVO PARAÍSO DE LOS TONTOS

Author: Diego Fernando Marín
martes, octubre 31

Escrito por Hernán Casciari
Editado por Plaza Janés
Recomendado para Jóvenes lectores
No ficción


Si el nombre de Hernán Casciari aún no le dice nada, quizá debe probar con Orsai, que es el nombre con el que ha hecho carrera, con el que ha firmado en internet y el que le ha dado a la revista que ha dado a luz con la editorial homónima. Orsai es una marca en sí misma, y ha sido reconocida tanto en Europa como en Latinoamérica. Por supuesto, no estamos hablando de los grandes tirajes de, irónicamente Plaza Janés y/o Random House Mondadori –que es decir lo mismo con diferente nombre-, pero se trata de un esfuerzo valiente, honesto y enorme.

En el nuevo paraíso de los tontos, Casciari reflexiona sobre lo que ha implicado ser reconocido en su oficio a través de un blog – verbigracia, Orsai-, pero también como las redes sociales ha influido en nuestra cotidianidad, como en la forma de hacer negocios; las formas de entablar relaciones, entre hombres y mujeres, entre patologías, entre formas diversas de andar por el mundo; la influencia que tiene en la literatura e, incluso, como se ha convertido en un nicho para los tontos. Curiosamente el texto final nada tiene que ver en la relación del hombre con la infotécnica, sino que se centra en como un medio analógico sirve para comunicar a un padre muerto en la guerra con su hijo trece años después. El resultado es la maravillosa, encantadora, nostálgica y hermosa, Instrucciones para la masturbación del hijo.

El conjunto de textos además, es hipnótico. Una vez lo tuve en mis manos no pude parar hasta acabarlo. Y si bien, muchos de los elementos que menciona Casciari ya han dejado de ser fenómenos –los blogs, Facebook-, las reflexiones que hace acerca de la forma en que nos relacionamos con las redes sociales y, a través de esta, con el mundo, no dejan de ser exactas. El algunas ocasiones tristemente exactas y actuales.

En mi caso, compartí con algunos de mis estudiantes La Luna, a retazos y en liquidación, donde Casciari cuenta como es dueño de un acre de la luna por solo 20 dólares. La historia, en apariencia inverosímil, da cuenta de un negocio que existe y que funciona en la actualidad, pero que permite a Casciari reflexionar acerca de lo que es en verdad valioso, y cómo existen nuevas formas de reinventar el mundo, a partir de lo verdaderamente significativo.

A mí no me importa la Luna. Pensándolo bien, la Luna está entre las cosas que menos me importan de la vida. Pro por suerte, veinte dólares también. Y entre poder decir en una sobre mesa “tengo un pedacito de la Luna” y decir “tengo veinte dólares” yo sé muy bien lo que hay que hacer. Hay que comprar un libro, hay que comprar un disco, hay que comprar la Luna. Cosas pequeñas e inútiles que tengan la capacidad de convertirnos en chicos. No en chicos a los que les han robado el chocolate en el recreo, sino en chicos con el sabor del dulce en la boca. (p. 56)
    
Es un libro para leer, para conservar y, también, para compartir línea a línea, risa a risa.       

TANTA SANGRE VISTA

Author: Diego Fernando Marín
sábado, octubre 21

Escrita por Rafael Baena
Adaptada a cómic por Óscar Pantoja
Ilustrada por Juan Gaviria
Editada por Rey Naranjo Editores
Novela gráfica

     Silvia apareció con una bolsa de regalo en cuyo interior venía este volumen de Rey Naranjo. Durante mucho tiempo yo había coqueteado con él en algunos estantes y me impresión se acercaba mucho a la maravilla. Una novela gráfica, una novela gráfica adaptada de una obra colombiana, una novela gráfica colombiana. Por supuesto, no se trataba de la primera vez que tenía contacto con una narración gráfica colombiana. Ya había leído Soldados (que es también la adaptación de una obra literaria) y la magnífica, Los once, amén de conocer la obra de José Campo, entre otros nombres ilustres de la narración gráfica colombiana. Quizá por esos antecedentes me sorprendió tanto Tanta sangre vista.

     Comenzaré diciendo que no he leído la novela original de Rafael Baena, así que es muy probable que falten elementos para el análisis. Sin embargo, cualquier adaptación gráfica o audiovisual debe poder defenderse por sí misma –uno de los grandes errores de Batman v Superman, por ejemplo, es que dependen demasiado del material de los cómics para ser entendida por un público que no posea todas las claves-, y Tanta sangre vista no constituye una excepción. Lo primero que se encuentra el lector es una edición con dos caras opuestas; así, en lugar de portada y contraportada se encuentra con dos puertas de entrada a la ficción, una en donde impera el color amarillo, y otra en donde impera el color rojo. No importa por donde se entre, las historias se complementan – en realidad es la misma, la Guerra de los mil días-, de la misma manera que sucede en el libro de Baena, donde los capítulos pares corresponden a una línea narrativa, en tanto los impares corresponden a otra.

     Un artificio narrativo que muchas veces emplea la narración gráfica es la voz en off, una narración en primera o tercera persona que suele aparecer en recuadros pegados a cada viñeta. De alguna manera, en obras como The return of the Dark Night de Frank Miller, la narración en off permite construir un ritmo narrativo. Para que esto ocurra, en contraste, debe emplearse el diálogo, que le deje al lector diferenciar de manera adecuada los diversos personajes. Sin embargo, en Tanta sangre vista esto no funciona. De hecho, a nivel narrativo, la obra de Baena, Gaviria y Pantoja se asemeja más en algunos momentos a un libro ilustrado que a una novela gráfica. Las ilustraciones en muchos casos no realizan un aporte a la narración, mientras se impone la narración en off y uno que otro dialogo, por lo general innecesario, o reducido a su mínimo esplendor, un bocadillo que ni siquiera recibe respuesta.

     Desde el concepto gráfico, los personajes son también indiferenciados, pues imperan las siluetas, las imágenes panorámicas, el abarrotamiento. Si en algunos momentos, el encontrarme con una adaptación a narración gráfica o audiovisual me ha hecho buscar la obra original, en este caso, el interés se reduce a un largo bostezo. Lo que una vez me lleva al mismo dicho de los abuelos: Nunca juzgues a un libro por su portada. 

LA VELOCIDAD EN LAS FERIAS DEL LIBRO

Author: Diego Fernando Marín
domingo, octubre 15

Sé la importancia de las ferias del libro, como vitrina y como espacio de encuentro alrededor el libro y de los autores; en ocasiones, ya las menos, también como espacio para encontrar descuentos, saldos y propuestas que hagan más plácida la vida del lector. Una feria del libro es un momento que se espera por autores y editores, para el encuentro con su público, con la audiencia, con el auditorio; un espacio para la discusión de ideas y también para la presentación de novedades.

Con todo, debo reconocer que debido a una misantropía que parece ser cada vez más acusada, las ferias del libro a las que he asistido este año me han dejado con un mal sabor en la boca. No porque hayan sido malas (una de ellas apenas está comenzando, la Feria Internacional del Libro de Cali, que va hasta el 22 de octubre) ni manejen conceptos erróneos o ajenos a lo que debe ser una feria del libro, no. La cuestión es más simple, y quizás por ello más brutal, pues golpea de lleno contra la concepción que tengo de lectura, se trata de la velocidad.

Tanto la Feria del libro de Bogotá como la Feria del libro de Cali -la primera veterana, la segunda en crecimiento-, se caracterizaron al final por lo mismo, una afluencia tan grande de personas, que detenerse a mirar un libro, a ojear más de dos o tres páginas de un cómic, a admirar la portada de una nueva publicación de Alicia en el País de las Maravilla, sin tener la sensación de ser un estorbo para doscientas personas, era casi imposible. El caudal de gente es enorme, todos mirando, escogiendo, conversando, comiendo, llamándose a voz en cuello, riendo, haciendo casi increíble que en verdad estos encuentros sean espacios en los que se celebre la lectura.


Y es aquí donde encuentro el contrasentido, pues en lo personal la lectura es un espacio de paz, de encuentro conmigo mismo, de sosiego; un espacio en donde puedo hallar a mis demonios en buena lid y olvidarme un poco de todo, y acordarme un poco de todo. No he encontrado nada de eso en las Ferias del libro, y creo que se va acercando para mí el momento de irme despidiendo al final de ellas, pues es de un tren del que siento que ya es hora de bajar. Me encantan los libros, la lectura, el silencio –aunque lea con mis audífonos a todo taco, se trata de silencio-, la paz que puedo hallar entre las letras; necesito ese tiempo para encontrarme con las letras y ya no puedo hacerlo entre tanta oferta y demanda.    

BOTANICUM

Author: Diego Fernando Marín
lunes, octubre 9

Escrito por Kathy Willis
Ilustrado por Katie Scott
Traducido por Maia F. Miret
Editado por Editorial Océano Travesía
Libro informativo - Botánica

     Hay toda clase de libros informativos, de todos los tamaños, formatos, sabores, ediciones y temas. Por supuesto, todos varían en función de su público, siendo algunos sumamente técnicos y otros, sumamente aburridos, como si hubieran nacido cansados, derrotados, cabizbajos; hechos solo para vender, para ocupar un estante en una librería y/o biblioteca. En contraste, hay otros libros que buscan destacarse, lucirse; que no pueden hacer otra cosa que ser magníficos. Este último caso es el de Botanicum.

     En inglés, Botanicum hace parte de una colección llamada Welcome to the Museum, de la que hacen parte Animalium y Story of Life: Evolution, en apariencia aún sin traducir al español. Las tres siguen la lógica del museo (incluso en la portada, la labor de las autores es presentada como una curaduría), dividen su presentación en salas y jerarquizan la información que entregan al lector, de manera tal que dosifican la información que se le entrega al lector, siendo este que decide hasta qué punto profundiza, hasta qué punto se siente incitado a buscar más información en fuentes adicionales, y hasta qué punto decide dejarlo todo por ir a estudiar las plantas.

    Por supuesto, como en los museos, como en los gabinetes de las maravillas, la información no es exhaustiva, es un muestrario de lo más destacado, o curioso acerca del mundo de las plantas. Todo eso, sin dejar de ser preciso, exhaustivo y manejar un lenguaje que sin dejar de ser técnico, propio de la disciplina que expone, es apto para el público.

     Por otro lado, la ilustración de Katie Scott quita el aliento –con la excepción, quizá, de la textura de una mora en la página 28-, llegando a recordar en algunos momentos las ilustraciones de la Expedición Botánica. Por supuesto, a ello también ayuda el trabajo de edición de Katie Haworth, quien le da el lugar que se merece a cada imagen, sabiendo destacarla, ora empleando el color negro como fondo, ora despojándolas del color para ubicarlas sobre fondos verdes u ocres.


     El conjunto es un trabajo precioso, que no dejaría de destacar en la estantería de ningún lector, que atrapa la mirada de inmediato y que nos devuelve la atención sobre aquellos seres vivos a los que tanto debemos, las plantas.   

HISTORIA DE LA CIENCIA FICCIÓN

Author: Diego Fernando Marín
domingo, octubre 8

Y su relación con las máquinas (de las naves espaciales a los cyborgs)
Escrito por Javier Lorca
Editado por Capital intelectual
Recomendado para Grandes lectores
Ensayo, libro académico

     Aunque la ciencia ficción fue muy rechazada en algún momento, siendo calificada de escapista y tratada como un género menor; con el paso del tiempo se ha podido observar como su respetabilidad ha ido aumentando. Así, autores como Isaac Asimov, Ray Bradbury, Phillip K. Dick, William Gibson, Michael Crichton, Dan Simmons y Neal Stephenson, por solo citar unos nombres, son hoy mucho más familiares para el público y la crítica de lo que sería en la década de los 70´s u 80´s. En parte debido al cine, la televisión y los cómics, y en parte debido a que no podemos negar que el mundo ha avanzado y que la ciencia ficción ha podido anticipar algunos de los sucesos políticos, científicos y tecnológicos en los que estamos inmersos en la actualidad.

     Así, como género que ha logrado un lugar más destacado, que ya no se considera exclusivo para los morbosos, desocupados y/o jóvenes, la ciencia ficción ha ido dejando a su paso una rica historia en la que se hace necesario indagar. Su gran dificultad, como cosa curiosa, implica que lo que conocemos como historia de la ciencia ficción, es en verdad historia de la ciencia ficción occidental. Incluso, si se quiere, historia de la ciencia ficción escrita en inglés. Poca sabemos de la ciencia ficción rusa, china o japonesa. Incluso, a menudo, desconocemos la gran riqueza de los aportes de países como España, Francia, Cuba, Argentina y/o Colombia, por solo mencionar algunos autores.   

     En este mismo orden de ideas, es difícil acercarse a un libro que trate la historia de este género sin tener que adentrarse en una lista interminable de autores, y resúmenes de diversos títulos más o menos destacados. Quizá, este es el éxito de Historia de la ciencia ficción y su relación con las máquinas (de las naves espaciales a los ciborgs) escrito por Javier Lorca. El suyo, es un análisis isotópico que le permite plantear una cierta evolución en el desarrollo de la ciencia ficción, de la mano de las tecnologías que aborda. Así, Lorca propone tres estadios en el desarrollo de la CF. Un primer Movimiento Centrífugo, en que el viaje al espacio es privilegiado. Posteriormente la CF se concentraría en un Movimiento Orbital, en donde la relación con la tecnología se realiza a través de la robótica y la Inteligencia Artificial (IA). Por último, se encontraría un Movimiento Centrípeto, en donde la tecnología se introyectaría, a tal punto que la distancia con la máquina sería casi irrelevante, llegando incluso a un momento en que la realidad analógica y la digital serían también confundidas. Por supuesto, detrás de este abordaje, Lorca no deja de lado la importancia del modelo económico en el que nos hayamos inscritos, la relación con el cuerpo que el capitalismo ha impuesto, y lo que nos puede esperar en un futuro donde la información es moneda de cambio.

     Con todo, el abordaje planteado por el autor y publicado en el 2010, se queda empantanado en Gibson (autor de Neuromante), quien dio a luz sus obras más reconocidas en la década de los 80´s. al lector no le queda más que preguntarse acerca de la CF posterior a Gibson, ¿no es relevante?, ¿no ha supuesto algún avance?, ¿ha realizado algún aporte significativo?, ¿estamos –como lo insinúa Cixin Liu en El problema de los tres cuerpos- ante un estancamiento de la ciencia y la tecnología? Por supuesto, no pretendo dar respuesta a estos interrogantes, a lo sumo dejarlos en el aire, plantearlos como tema de discusión, tenerlos en mente en futuras lecturas.      

     A pesar de estas dudas, no se puede negar que la obra de Lorca apuesta por una forma interesante de ver como la literatura se alimenta de las relaciones que el hombre se plantea con la ciencia y la tecnología, se plantea con el universo; una obra que no dejará indiferente a ningún amante del género. 

EL AZUL ES UN COLOR CÁLIDO

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, septiembre 13

Escrito e ilustrado por Julie Maroh
Traducido por Lorenzo F. Díaz
Editado por Dib Buks
Recomendado para jóvenes lectores
Novela gráfica

     Esta es una historia de amor. Es una historia de encuentros y desencuentros, una historia de descubrimientos, un canto a la vida, pero, sobretodo, una historia de amor. Ésta es la historia de Emma y Clementine.  

     El azul es un color cálido es una obra primorosa, en la que se conjugan trazos bien definidos, imágenes metafóricas, escenas de erotismo; páginas en donde la secuencia de viñetas se rompe, imponiéndose una narración más rauda y, al mismo tiempo más nostálgica. Así mismo, la historia de amor es aún más relevante pues se da cuando Clementine descubre por primera vez y éste es de su propio sexo. Hay preguntas que surgen, por supuesto; hay sueños que se niegan, deseos que se reprimen, luchas que se pierden contra la presión social.

     Si amar no es simple, descubrir que se ama a alguien del mismo sexo cuando eso ni siquiera se había contemplado, ni siquiera se había atisbado, es más complicado, pues además se tiene que confrontar la familia y un medio social que no perdona la diferencia, más aún cuando este medio está conformado por adolescentes, las criaturas mutantes más conservadoras del mundo aún en medio de su afán y de sus cambios.

     La confusión en los adolescentes es normal. Están pasando por cambios y exigencias sociales que son cada vez más fuertes y asfixiantes. El cuerpo tiene sus propias demandas y en muchas ocasiones no se sabe cómo responder. ¿Qué debe gustarme?, ¿cuándo debe gustarme?, ¿cómo debe gustarme?, ¿qué debo hacer si alguien me gusta?, son algunas de las preguntas que se hace un adolescente frente al amor, frente a sus relaciones con el otro. Elementos propios para propiciar que surja una tormenta. Por eso el amor de muchos de ellos es torpe, apasionado, tierno y, a menudo, arrasador, pleno. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que los adolescentes se guían a través de las experiencias brindadas por otros; se basan en esas experiencias para construir sus propios caminos, algunas veces siguiendo la misma senda, oras veces haciéndolo en contra, buscando así forjar su propia identidad. En muchas ocasiones se experimenta para fortalecer decisiones, en tanto en otras se  busca de manera genuina conocer otros caminos.

     Por supuesto, la historia de Emma y Clementine no es un cuento de hadas, no solo por la presión social que enfrentan sino por la misma diferencia en que ambas asumen su sexualidad, “Para Emma, su sexualidad es un bien de cara a los demás. Un bien social y político. Para mí es lo más íntimo que existe” (p. 131).

     He recomendado en diversas ocasiones la lectura de El azul es un color cálido, bien como docente, bien como promotor de lectura, bien como amigo, y he encontrado que sus lectores lo agradecen, que van más allá del  de la  homosexualidad – que no podemos negar que se yergue como una bandera orgullosa- de las protagonistas para asumirlo como un relato de amor, donde dos almas se encuentran por un ratito, un ratito que es eterno.

     Por último, no puedo dejar de referirme a las diferencias que puedo encontrar entre un libro y una película. Mientras he vuelto en diversas ocasiones a El azul es un color cálido, pocas veces me sucede eso con una película. Incluso, La vida de Adele, basada en esta novela gráfica, no ha conseguido seducirme; sigue allí arrumazada en un cajón, sin importar los premios que haya ganado. Tal vez sea una buena excusa en el futuro para volver a estas páginas…


lunes, septiembre 11

Guion de P. Ȏtié
Ilustrado por Li Kunwu
Traducido por Ana Sánchez
Publicado por Astiberri Ediciones
Recomendado para grandes lectores
Novela gráfica

     Es común que al hablar de narración gráfica nuestras primeras referencias sean Marvel y DC Cómics. Luego, quienes leen un poco más, comienzan a mencionar editoriales como Vertigo, Malibu y Dark Horse. Sin embargo, al ingresar en España dos editoriales se hacen reconocibles, Norma Editorial, quien hace un excelente trabajo haciendo conocidos los grandes títulos del cómic norteamericano y europeo; la otra es Astiberri, quien se centra más en un público adulto con una impresionante exploración de temas y autores, alejándose por mucho del género fantástico y de superhéroes.

     Una vida en china es un excelente ejemplo de lo que se puede encontrar en el catálogo de Astiberri, y permite al lector dar un vistazo al trazo oriental de la narración gráfica y, al mismo tiempo, conocer un poco de lo que es la historia y la evolución de la cultura china desde la segunda mitad del siglo XX. Dicho de otra forma, lo que significó el gobierno de Mao Zedong (Mao Tse-tung) y como su larga sombra se proyecta de alguna manera hoy sobre los habitantes de China.

     Así, como el tiempo es corto, y se trata de la autobiografía de un chino, de un hombre que ha visto como China ha cambiado a través del tiempo, y que la ha retratado a través del dibujo y la narración gráfica, la obra es dividida en tres extensos tomos. El primero de ellos comienza con una canción de cuna, “Bebé lindo, bebé oveja, mamá e lleva a cada, e vuelta” (p. 27). Nos encontramos en pleno gobierno de Mao y nos damos cuenta de lo aterradoramente alienante (visto desde aquí, a través de los años y del espacio)que era la construcción de un entorno dedicado a la deificación (no encuentro otra palabra) de un gobernante, al punto que su palabra era ley, ley que no podía ser discutida, interpretada o puesta en duda. Así, asistimos al crecimiento de Li Kunwu y lo seguimos en su niñez y adolescencia hasta su enrolamiento en el ejército y su asistencia a lo que para el chino común fue el horror, la muerte del presidente Mao.

     Sobre esta primera parte ha de decirse que no presenta ningún intento de realizar una revisión crítica de la época. Por el contrario, vemos a través de los ojos de Li como es la China de la época; vemos a través de los ojos de quien no tiene forma de ser crítico con lo que sucede a su alrededor porque eso le es tan natural como el aire que respira. Es el lector, a través de sus conocimientos, a través de su vida en occidente, quien agrega adjetivos como alienante, brutal, e incluso crudo.

     La segunda parte, El tiempo del Partido, narra lo sucedido en China después de la muerte de Mao hasta que los primeros extranjeros llegan a China. Así mismo narra la desesperada búsqueda de Li para entrar al Partido Comunista, lo que le implica un gran honor, tanto para él como para su familia. Atrás quedan los tiempos en que su patriotismo era puesto en duda por las actividades de sus antepasados. Es también el volumen más corto de los tres, pero da cuenta de cómo es la ilustración lo que le permite al fin cumplir sus objetivos. 

     Por último, El tiempo del dinero, narra el ingreso de China al mundo, a lo que significa el contacto con los otros países, con otras costumbres, al cumplimiento, paradójicamente, de las grandes metas de Mao, pero también del surgimiento de la clase burguesa. Es muy fuerte también asistir a un cambio al que no todos dan la bienvenida, pues implica pasar de estar bajo la tutoría del padre-estado (El bol de hierro) a una economía con una fuerte presencia internacional que no garantizaba a todos el trabajo ni el bienestar (el bol de barro).

     Este último volumen también es el más inconsistente, dejando los acontecimientos de la primavera del 89 como una suerte de hoyo negro sobre el que el autor no puede –físicamente no estuvo cerca- ni quiere expresarse, llegando a expresar su anhelo de que sean las generaciones futuras quienes se pronuncien sobre el asunto. Los cambios que se muestran dan protagonismo a personajes secundarios que aparecen y que dan cuenta de cómo la superación ha sido posible después de la apertura internacional de China. El último capítulo es también un retorno, pues inicia con una canción de cuna, “Bebé lindo, bebé oveja, mamá te lleva a casa, de vuelta” (p. 248). El final es una larga reflexión sobre lo que ha significado la vida de Li a la luz de los acontecimientos.

     De esta manera, Una vida en China, presenta la, verbigracia, vida de un chino tipo, de un chino que en verdad es como cualquier otro chino, que no ha sido un protagonista significativo pero que ha obrado en la historia al tiempo que la historia ha obrado en él.