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LA GUERRA CON LAS SALAMANDRAS

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LA GUERRA CON LAS SALAMANDRAS

Author: Diego Fernando Marín
jueves, julio 5


Escrito por Karel Capek
Traducido por Mauricio Amster
Editado por Empresa editora Zig - zag
Recomendado para Jóvenes lectores
Ciencia ficción- Literatura checa

     Llegue a este libro de forma bastante accidentada. En primer lugar, aunque el nombre de Karel Capek me era familiar, supe de La guerra con las salamandras a partir de una nueva edición de la Editorial Gigamesh. Sin embargo, Gigamesh parece no tener distribución en Colombia (y, en apariencia no está siendo distribuida por otra editorial en nuestro país), y yo sigo siendo un lector bastante provinciano en muchos sentidos. Así que me sumergí en la red y me conseguí una versión de la red, bastante potable y muy bien traducida (La traducción era obra de Ana Falbrová y Ciro Elizondo). Empero, el libro tiene apartes con un número importante de pies de página que eran casi ilegibles en el Kindle. Así que, verbigracia, me tocó suspender la lectura. Pero estaba tocado, así que solicité La guerra de las salamandras  a la Red de bibliotecas del Banco de la República, sin fijarme mucho en los detalles. Por supuesto, me llegó un libro del mismo nombre, pero de la autoría de Charles Carr, que nada tenía que ver con lo que buscaba. Por supuesto, no pensé en regresar a mis costumbres de estudiante leyendo pdf´s del computador, así que me dirigí a la Biblioteca Departamental del Valle donde, por fortuna, al fin lo encontré, aunque la edición era de 1944, solo 8 años después de su publicación original. Es aquí donde está la magia, la novela es temiblemente actual.

     La guerra con las salamandras narra el encuentro del hombre con una criatura lista y muy inteligente, que responde al nombre científico de Andrias Scheuchzeri. Este tipo de salamandras, de una altura aproximada de metro veinte de alzada es vista en un primer momento con simpatía, luego con horror, luego con prejuicio, con displicencia y, finalmente, con terror. Así mismo, en un principio se la trata como a un igual, luego como esclavo, luego como una suerte de mascota, como raza inferior, como base financiera y, finalmente, como opresor.

     Sin embargo, hay mucho del ser humano en las salamandras, mucho de la forma en que nos relacionamos con los otros; muchas de las formas políticas imperantes en nuestro mundo como las dictaduras, el nacionalsocialismo y/o el fascismo. De ninguna manera el ser humano queda bien parado.

     Por otro lado, es evidente la versatilidad de Capek para manjar las diversas situaciones y personajes. En un principio asistimos a una suerte de novela de aventuras protagonizada por un marino chiflado, para luego pasar a un relato con mayor tinte académico, de corte biológico y social, hasta finalizar en un relato de mayor corte político.

     No deja de ser triste, empero, que la novela tenga una actualidad tan impresionante, sobre todo a la luz de los hechos acerca de los inmigrantes en Europa y Estados Unidos o la situación política latinoamericana; aunque de esta manera, a leerse a la luz de nuestra situación actual, la novela no pierde su relevancia -como pasó con muchas buenas obras de la época- para leerse como una antigualla entrañable. No, La guerra con las salamandras es un relato vital, bien construido y condenadamente entretenido, aunque desesperanzador.  

CÓMO HABLAR CON CHICAS EN FIESTAS

Author: Diego Fernando Marín
lunes, julio 2


Original de Neil Gaiman
Adaptación y dibujo de Fábio Moon y Gabriel Bá
Traducido por José Torralba
Editado por Planeta cómic
Recomendado para jóvenes lectores
Narración gráfica – relato gráfico

     Cómo hablar con chicas en fiestas es un relato que me anda persiguiendo últimamente. La historia original es de Neil Gaiman y se encuentra en su libro Objetos frágiles. Es un relato costumbrista, poco convencional, que dice menos de lo que insinúa, y lo que insinúa se mueve lo suficiente al borde del mundo como para incomodarnos.

     En los últimos días también encontré que se trata de una película con Nicole Kidman y elle Fanning en el elenco. Una película que amplía el relato de Gaiman al mismo tiempo que el universo por él propuesto, todo enmarcado en la cultura punk.

     Así mismo, sin buscarlo, pero sabiendo cómo encontrarlo me topé con esta adaptación gráfica de la obra de Gaiman. De acuerdo con José Torralba, quien traduce y presenta el libro, el mismo Gaiman decidió que Moon y Bá se encargaran de su adaptación al relato gráfico. El resultado es un relato de unas cincuenta páginas en que vemos materializarse a los personajes principales, Enn y Vic, un par de jóvenes ingleses, que salen a “encontrar” una fiesta y se encuentran con algo que los desborda. El relato, además del elemento fantástico, también funciona a otro nivel, pues habla de forma directa de la extrañeza que sienten los jóvenes cuando inician sus ritos de cortejo sin saber bien cuáles son las ceremonias –como en La secta del fénix de Jorge Luis Borges- arcanas o las palabras exactas. Es, así mismo, un reencuentro con la poesía, pues esta, de acuerdo al relato, también es una forma de colonizar, y heredar y habitar a quienes le lean o escuchen.

     Si has leído con anterioridad a Gaiman, sabrás de antemano a que te puedes enfrentar; si no lo has leído, es una excelente manera de comenzar: por el relato original, por la adaptación gráfica o por la adaptación cinematográfica. En cualquier caso, prepárate para lo extraño y desconocido, teniendo en cuenta, además, que es más lo que se insinúa que lo que se dice.

     P.D.: Encontré Cómo hablar con chicas en fiestas en el anaquel digital de http://bibliotecaonline.comfandi.com.co, un espacio muy recomendado para comenzar a explorar el mundo de las bibliotecas digitales.   

LA HIJA DEL REY DEL PAÍS DE LOS ELFOS

Author: Diego Fernando Marín
sábado, junio 30



Escrito por Lord Dunsany
Traducido por Rubén Masera
Editado por Visión libros
Recomendado para jóvenes lectores
Novela – fantasía
    

     John Ronald Reuel Tolkien, en su ensayo Sobre los cuentos de hadas afirma, 
Ancho, alto y profundo es el reino de los cuentos de hadas, y lleno todo él de cosas diversas: hay allí toda suerte de bestias y pájaros; mares sin riberas e incontables estrellas; belleza que embelesa y un peligro siempre presente; la alegría, lo mismo que la tristeza son afiladas como espadas. Tal vez un hombre pueda sentirse dichoso de haber vagado por ese reino, pero su misma plenitud y condición arcana atan la lengua del viajero que desee describirlo. Y mientras están en él le resulta peligroso hacer demasiadas preguntas, no vaya a ser que las puertas se cierren y desaparezcan las llaves. (Tolkien, 2002, p. 13)  

Mucho antes que Tolkien se hubiera adentrado a indagar en Fantasía, hubo un hombre que no sólo entró en el mundo de las hadas, sino que encontró las palabras para describirlo. Lejos de los maravillosos elfos del creador de El señor de los anillos, Lord Dunsany da cuenta de un mundo frío, ajeno al tiempo y pleno de prodigios. El resultado de ese viaje es La hija del rey del país de los elfos.

Todo comienza cuando el pueblo de Erl clama a su señor por tener un gobierno presidido por “(…) un señor dotado de magia” (Dunsany, 1983, p. 11). Así las cosas, el señor envía a su hijo Alveric para que entre a Fantasía para desposar a la hija del rey del país de los elfos. Y así, cumpliendo una antigua profecía, Alveric, armado con una espada mágica –creada por una bruja- entra al país de los elfos y encuentra a la hija del rey del país de los elfos, y la besa y la trae de nuevo a las tierras que nos son familiares. Y no fueron felices ni comieron perdices, porque ella no pudo comprender los usos de estas tierras, ni entender las costumbres de los hombres. Tampoco pudo entender porque no podía adorar a las estrellas, y en cambio debía inclinarse ante los artefactos que empleaba el sacerdote que enseñaba el camino de el Libertador. Así que, por el poder de una runa –ignoro si la palabra usada originalmente por Lord Dunsany era esta o si se trata de una interpretación del traductor- la hija del rey del país de los elfos, quien mora en un castillo que solo puede ser descrito en las canciones, retorna al país de su padre. Y aun así, ahí no acaba la historia, pues Alveric aún a cargo de su hijo Orión, deja todo atrás para ir en búsqueda de la hija del rey del país de los elfos.

El resultado es un relato pleno de misterio y poesía y oralidad; un relato donde se puede encontrar humor, intriga y maravillas. Sin embargo no hay amor en esta obra. No es el amor lo que impulsa a Averic ni al señor de todos los elfos ni a Orión, ni a la hija del rey de todos los elfos. No es el amor lo que los motiva. De hecho, es difícil saber que motiva a los personajes, es difícil conectarnos con los protagonistas. Encontramos las bellezas de las tierras feéricas, sabemos de las dificultades y argucias enfrentadas por Alveric, sabemos del temor sobre la temporalidad que pesa en el corazón del rey del país de los elfos; pero no encontramos amor en Alveric, ni por su hijo, a quien abandona sin siquiera despedirse, ni por su esposa a quien ve marcharse y añora y luego sale a buscar.

Con todo, La hija del rey del país de los elfos es una construcción formidable de Lord Dunsany, un autor injustamente desconocido en las nuevas generaciones y que antecedió la obra de Lovecraft y Tolkien y Borges y Le Guin. Una obra sin parangón, que se atreve a llevar al lector al corazón de un castillo que solo puede ser descrito en canciones.     

FUENTES DE CONSULTA:
Tolkien, J. R.R. (2002). Árbol y hoja y el poema Mitopoeia. Tercera reimpresión. Barcelona: Editorial minotauro.    

martes, junio 19


Escrito por Patrick Rothfuss
Traducido por  Gemma Rovira Ortega
Editado por Random House Mondadori
Recomendado para jóvenes lectores
Trilogía – novela – fantasía

     Kvothe, el sin sangre, es el protagonista de la Crónica del asesino de reyes, la trilogía inconclusa de Patrick Rothfuss. En el primer libro, El nombre del viento, asistimos a sus primeros años, a sus primeros ejercicios de poder, y su ingreso a la universidad, donde ejercerá algo parecido a la magia, pero que no es magia sino un conocimiento profundo de la mecánica del mundo que le rodea.  Sin embargo, no se puede olvidar por un momento, que su búsqueda de conocimiento está atravesada por su necesidad de encontrar a los asesinos de sus padres, una leyenda susurrada desde los albores de los tiempos, una canción de cuna temida, Los Chandrian.

     En este segundo volumen, nos encontramos a un Kvothe que aún asiste a las clases de la universidad, se mete en dificultades, hace enemigos y enemigos; y, cuando está a un paso de convertirse en cliché, Rothfuss lo saca del campus y lo envía al servicio de alguien que no es un rey, pero que es tan poderoso como si lo fuera. Ahí, al servicio de Maer Lerand Alveron logrará una grandeza más allá de los muros del claustro. Así mismo, su conocimiento escapa de los principios de la simpatía y se adentra también en el conocimiento del Lethani, una suerte de bushido.

     Sin embargo ese es el pasado, y aunque la mayor parte del libro es el relato de esos días, en el presente de Kvothe, quien ahora se hace llamar Kote, algo está sucediendo; algo que parece provenir de entre los fata y que al mismo tiempo es muy oscuro. Algo que le obligará a deciri entre seguir siendo un posadero o mostrarse a la altura de su leyenda.

     A despecho de su título que, insisto, parece elegido por Coehlo, el temor de un hombre sabio es uno de esos libros atractivos, bien escritos, digno sucesor del primer volumen, y que mantiene al lector en vilo en casi todo momento. Así que si has leído el primer volumen, este no te decepcionará, y si no lo has hecho, búscalo y comiénzalo de una vez, te aseguro que no estarás decepcionado.  
domingo, junio 17


Escrito por Neil Gaiman
Traducido por Jaime Blasco
Editado por Malpaso
Recomendado para grandes lectores
No ficción – ensayo
    
     No recuerdo con exactitud cuál fue mi primer encuentro con Gaiman. No recuerdo si fue con The Sandman o Coraline o con Buenos presagios –su colaboración con Terry Prratchett- o con Nieve, manzanas y cristal de azogue o con American Gods.  Solo sé que desde aquel momento, cuando algo hizo clic de manera inmediata, vuelvo a sus libros de manera periódica y me embebo en sus palabras. Nunca, hasta el momento, me ha decepcionado, y agradezco sobremanera haberme encontrado una obra tan bella como El océano al final del camino. Sin embargo, hasta el momento, lo había considerado un autor exclusivo de Fantasía. Con este libro, por supuesto, encuentro que me equivoco.

     La vista desde las últimas filas es una colección de textos diversos de Gaiman, que van desde diversos discursos, artículos periodísticos, prólogos y reflexiones sobre temas tan diversos como las bibliotecas, la promoción de lectura, la fantasía, la ciencia ficción, el cine y la música, entre otros que quizá se me escapen. Los textos, divididos por tópicos, están escritos de una forma espontánea e impecable; con un gran acercamiento a la cultura popular (grandes referencias suyas son Harlan Ellison y Stephen King) y una gran nostalgia por los tiempos de la niñez, un tiempo donde fue un niño salvaje cuidado por bibliotecarios. Así mismo, aprovecha para reflexionar sobre la escritura, la magia de las palabras y las herramientas que los escritores deben tener en cuenta.

     Es, también, un libro tremendamente adictivo. Después de terminarlo perdí el recuerdo de una cita que me había gustado acerca de la lectura, y retomé el libro desde el principio. Al inicio leyendo de forma diagonal, hasta que después de un tiempo me di cuenta que me lo estaba volviendo a leer palabra a palabras, disfrutándolo idea tras idea, como si fuera la primera vez. Esa capacidad de disfrute no se me había escapado.

     Se trata en este caso de un libro destinado a los grandes lectores, porque en muchos casos hace reflexiones acerca del mundo de los adultos más que el de los jóvenes o el de los niños. No son los temas, sino la forma de abordarlos. Todo ello sin dejar de ser textos divertidos, ágiles y sencillos.

     La vista desde las últimas filas es un libro que se puede leer en desorden, abandonando textos, dejando otros atrás, y aun así es muy cautivador, para muestra un botón: Tiene un texto sobre Lou Reed, un artista que no conozco ni me interesa hasta que encontré un fragmento en donde la hija de Gaiman se maravilla al encontrar que su nombre, Molly, procede de un travesti protagonista de una canción de Lou Reed. Me quedé por un momento parpadeando y me devolví a leerme todo el texto sobre Lou Reed. Esa es su capacidad narrativa.

     Así que si os ha gustado Neil Gaiman, y habéis disfrutado de sus libros y sus obras ilustradas, tened en cuenta este conjunto de textos; tenedlo en cuenta y devoráoslo hasta el tuétano.

    P.D.: Al ser esta una traducción española, podréis encontrar palabras como guay o sarao, así que le lector latino sabrá disculpar.     

¡VAYA PLANETA!

Author: Diego Fernando Marín
sábado, junio 16


Escrito por Pierre Versins y Murray Leinster
Traducido por Maria Luisa Masó y J. F. Higks-Mudd
Editado por Editorial Edhasa
Recomendado para Jóvenes lectores
Novela – ciencia ficción

     Conocí a Pierre Versins hace casi 20 años con un relato llamado El niño nacido para el espacio, incluido en una de las antologías de la editorial Bruguera. Recordaba el relato como una tragedia desgarradora, de esas que estremecen al lector, aunque sus bases científicas ya estuvieran caducas en el momento de leerlo. Incluso, después de esa primera lectura, he trasegado varias veces la red para volver a encontrarlo y recomendarlo a quienes buscan un ejemplo de historia relatada en segunda persona. La impresión de que se trata de una obra magnífica injustamente olvidada tampoco me abandona.

     No había leído nada más de Versins desde entonces. De hecho, a diferencia de otro autor como Colin Kapp, no recuerdo haber buscado nada más de Versins. Hasta ahora.

     ¡Vaya planeta! es un relato publicado en español por allá en 1957. El hombre no había aún pisado la luna. En este año Laika muere en el Sputnik II y nace la Comunidad Económica Europea, en tanto la aún existente URSS y Estados Unidos siguen en su carrera armamentística. Es un tiempo emocionante para la ciencia ficción; era el género literario del futuro.

     Para ser justos, esta novela de Versins, no es de gran factura. Se trata de un relato predecible escrito desde la óptica de un imperio galáctico que se tropieza con la existencia de nuestro triste y bárbaro planeta. Los diálogos son inverosímiles, algunas de las descripciones de la manera en la que los extraterrestres han estructurado el cosmos son casi inseguibles, y algunos de los personajes prescindibles; y, aun así, posee una ironía profunda que mantiene al lector pegado hasta el final; un final caracterizado por recordarle al ser humano su lugar en el universo infinito.

       Acompañan al relato de Versins, de manera sorpresiva, pues no se anuncian en la portada, dos cuentos de Murray Leinster (ignoro a cuento de qué, pues no hay una línea temática que los aúne) que se centran en la inmortalidad, y en las sorpresas que el ser humano puede llevarse en su conquista del espacio. Vistos desde ahora, quizá fuesen relatos un poco inocentes, pero hay que recordar que en su momento estaban inaugurando una forma de ver el mundo.

     Si tan solo tomamos esta publicación como referencia, podemos encontrar que 1957 fue un año curioso y ecléctico para una ciencia ficción que estaba construyendo su futuro como género literario.

EL FIN DE LA MUERTE

Author: Diego Fernando Marín
lunes, junio 4


Escrito por Cixin Liu
Traducido por Agustín Alepuz Morales
Editado por Nova (Ediciones B en Colombia)
Recomendado para Grandes lectores
Novela – Ciencia ficción

     La ciencia ficción es per se subversiva. Lo es, porque presenta la forma de otros tiempos, formas o pensamientos, reflejando, al mismo tiempo, la importancia de lo que nos acontece a nivel personal y social. No importa si trata de hombrecitos verdes o el descubrimiento de una nueva dimensión.  Por eso es importante que  niños, jóvenes y adultos lleguen a la ciencia ficción, porque muestra que otra forma de pensar es posible.

     No toda la ciencia ficción, por supuesto, es de la misma calidad. Hay libros como Bill, el héroe galáctico, en los que uno no puede parar de reírse, pasando por alto el estilo fácil e incluso la incoherencia de la trama. Hay otros libros como Dune, Fundación o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que se instalan para siempre en la memoria y que constituyen referencias permanentes. A este segundo grupo pertenece la trilogía de El problema de los tres cuerpos.

     El fin de la muerte va más allá de la relación entre los Trisolarianos y los terrícolas, se centra en la relación de la raza humana con el Bosque oscuro, con el universo, y cómo esa relación va evolucionando allende el tiempo. Es un libro terriblemente inteligente. Una de mis partes preferidas es aquella en la que se emplea un cuento de hadas para transmitir información de nivel científico y tecnológico. Con brillantez, Cixin Liu construye el cuento y la mejor forma de descifrarlo, de manera lógica y verosímil. Más aún, a partir de los indicios descifrados construye la siguiente fase de su narración, y cuando creemos que el ser humano sabrá qué hacer ante el futuro… Bueno, para eso hay que leer el libro.

     El fin de la muerte es, también, un relato desmedido acerca del tiempo y su influencia en la raza humana. Uno de los grandes desafíos que presenta es la verosimilitud de las diversas épocas que aborda, cómo presenta una ciencia y una tecnología que rebasan por mucho la nuestra y que, sin embargo, nos presenta en un contexto donde la humanidad es fácilmente reconocible. No importan los avances científicos, nuestra mezquindad y capacidad de superación se mantienen intactas, allende el tiempo, las dimensiones y el espacio. Más aún, aunque cuesta encajar el primer capítulo, Cixin Liu se atreve incluso a explicarnos cómo funciona la magia.

     Es, por último, un libro para Grandes lectores, para aquellos que gustan de los enigmas y de enfrentarse a ellos; para aquellos que gustan de las explicaciones científicas y de las descripciones; para aquellos que disfrutan el lenguaje y para quienes se atreven a viajar a través de eones y parsecs; es, en definitiva, un libro para los amantes de la buena ciencia ficción.  

LA SED

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, mayo 16


Escrito por Enrique Patiño
Publicado por Editorial Planeta
Recomendado para jóvenes lectores
Novela – ciencia ficción

     Termino de leer este libro, lanzo un suspiro y se lo muestro a Elizabeth. Muy buen libro, le digo. ¿De qué trata?, me  pregunta, lanzándome la inveterada pregunta que le hacen a un lector cada vez que menciona el título de un libro.  De lo que nos espera, le respondo, si seguimos como vamos. Espero que, a diferencia de lo sucedido con 1984 y Un mundo feliz, la advertencia sea tomada en serio.

     La sed no es un título simbólico, alude al elemento central del libro, aquel que no se puede eludir en ningún renglón del libro, pues no hay un instante en que no se sienta la resequedad atenazando la garganta. Es un canto. Puede ser una profecía.

El relato se ubica en un futuro apocalíptico – que se siente tan próximo- en donde el agua ha llegado a tal nivel de escasez que se convierte en la única moneda de cambio posible, en la única propiedad importante. Se mata por el agua, se muere por el agua; el agua corrompe, el agua purifica. No es un espacio propio para la redención, pues quien se enfrenta a este mundo no está provisto de características morales superiores. El desierto en el que se mueven los protagonistas no es majestuoso ni admirable, ante todo porque no es desierto finito. No es un desierto del que haya escape, no es un trámite para acceder a otro espacio o tiempo; el desierto es tangible, letal, y se extiende –quizá- por todo el mundo.

Los protagonistas de La sed están desprovistos tanto de nombre como de esperanza. Son el hombre y la joven. Los únicos personajes con nombre propio son un par de bandoleros, que por breves momentos detentan algún tipo de miserable poder. Con estos ingredientes Patiño construye un relato limpio y poderoso, un relato de ciencia ficción que no necesita de naves espaciales, hombres verdes, máquinas del tiempo o grandes avances tecnológicos. La idea de la que parte Patiño es sencilla, la infinita capacidad de depredación del ser humano. También su infinita estupidez. La idea a la que llega Patiño no tiene que ver con las formas en las que el ser humano se engrandece ante las dificultades. Patiño es escéptico, es realista, es inclemente,

No creía en milagros sino en la realidad pura del desierto. Su credo lo complementaba su fe ciega en los desmanes del ser humano y en el ajuste largo de cuentas de la naturaleza; en la ley del depredador que arrasa y tarde o temprano es consumido por la que con tanta saña depredó. Creía en la soledad como remedio contra la desilusión y en la vileza como una conducta inherente a la condición humana. Creía en la muerte y en la vida, en la escasez como el mejor método de aprendizaje y en el amor como un destino final al que solo los más obstinados llegaban, como el desquiciado a su delirio. Creía en el asombro, la arena, las nubes cubiertas, el viento que aquietaba sus pensamientos, la finitud y en la rendición anticipada para evitar la tentación de pensar que vivir era un don y aceptar que era más bien un préstamo que pronto le cobrarían y arrebatarían. Y en poco o nada más.
Su credo era escueto y profundo. Incorruptible. (p. 61) 

     Así es La sed, concisa, directa y brutal. Esperemos que esta vez la advertencia no caiga en oídos sordos.    
lunes, mayo 7


Escrito por Patrick Rothfuss
Traducido por Gemma Rovira
Editado por Plaza Janés
Recomendado para jóvenes lectores
Trilogía – novela - fantasía


     Acabo de leer Máquinas mortales de Philip Reeve, muy promocionado en la actualidad porque Peter Jackson lo está convirtiendo en película. Me dediqué al libro con emoción, puesto que se trata, según rezan las reseñas, de una fantasía steampunk. En contraste, me encontré con una melaza premasticada infumable plena de estereotipos de la peor especie. Un libro más de eso que llaman literatura juvenil.

     Con ese mal sabor en la boca tomé El nombre del viento y me sumergí, por contraste, en una lectura gratificante, donde los personajes están bien construidos, transformándose a los ojos del lector y permitiendo que haya una empatía real con ellos. Así mismo, los espacios y las reglas de juego están bien construidos, de manera tal que los deus ex machina son menos probables, y el lector sabe bien a lo que se enfrenta. Por último, y no menos importante, Patrick Rothfusss no solo cuenta una historia como si intentase lo más rápido posible pasar a la siguiente, sino que está interesado en sumergir al lector en el relato, valiéndose de un vocabulario amplio –es decir que considera que el lector se ha enfrentado a algo más que a redes sociales-, de figuras literarias – es decir que considera que el lector puede realizar inferencias, al menos- y personajes que tienen matices.

     Hay que mencionar que El nombre del viento es la primera parte de una trilogía (Crónica del asesinato de reyes) que aún no se ha concluido, y que su segundo título es bastante repelente, El temor de un hombre sabio, pues apesta a título de libro de Paulo Coehlo.

    Como historia es una novela de crecimiento de Kvothe, un nombre legendario en el mundo en que es situado, así que el lector asiste a la forma en que este personaje ha ido haciéndose a lo largo del tiempo. Asistimos entonces al sustrato de la leyenda, y cómo esta se construye. Una leyenda que, de alguna manera, por causas que desconocemos al final de este primer tomo, se encuentra en un aparente ocaso. Es también una historia de amor, del primer amor, y de la manera en cómo este marca a las personas, aunque su acercamiento es bastante singular,

Para aproximarse a una criatura salvaje es necesario tener cuidado. El sigilo no sirve de nada, Las criaturas salvajes reconocen el sigilo y saben que es una mentira y una trampa. Si bien a veces las criaturas salvajes  juegan a juegos de sigilo y, al hacerlo, en ocasiones son presa del sigilo, en realidad el sigilo nunca las atrapa.
Pues bien. Con lento cuidado, más que con sigilo, es como debemos aproximarnos a determinada mujer. Una mujer salvaje hasta tal punto que temo abordarla deprisa incluso en una historia. Si me moviera de modo imprudente, podría asustar a la idea de esa mujer y hacerla volar precipitadamente. (p. 428)  

     Así, a pesar de su nombre, a pesar de su presentación, de la frase en su contraportada –que apesta a estereotipo-, El nombre del viento es un libro de esos que se devoran, pero que también se reflexionan; que dejan al lector con un buen regusto en la boca; con la esperanza de encontrar una buena continuación; que permite tener fe acerca de libros de fantasía que no se limiten a contar una historia repleta de los mismos estereotipos, con la mínima cantidad de lenguaje posible. Una de esas puertas que vale la pena atravesar.

DIOSAS. Misterios de lo divino femenino.

Author: Diego Fernando Marín
jueves, abril 26

Escrito por Joseph Campbell
Traducido por Cristina Serna
Editado por Ediciones Atalanta
Recomendado para Grandes lectores
No ficción – Mitología comparada

     Encontrar un buen libro siempre es un motivo de júbilo. Si además de todo ese libro está bien editado el júbilo es mayor. Cuando conjugas un autor como Joseph Campbell con una editorial como Atalanta la felicidad está asegurada.

     Joseph Campbell es una autoridad en el campo de la mitología comparada. Su aporte más reconocido es el monomito, o diagrama del mito del héroe, donde estructura los elementos principales del viaje del mito del héroe comunes a diferentes culturas. Así, relatos cinematográficos (que hacen parte de nuestra mitología actual) como La guerra de las galaxias –Leí en alguna parte que Lucas consultaba casi a diario a Campbell mientras avanzaba en la filmación de la primera trilogía- o Matrix siguen de forma consciente o inconsciente esa misma estructura. Así, a Campbell se le ha relacionado principalmente con los relatos heroicos. Sin embargo, en todos sus libros se aludía al poder y evolución de la diosa.

     Antes de continuar hay que aclarar que este libro no fue concebido por Joseph Campbell. Él nunca escribió un libro llamado Diosas. Él escribió Las máscaras de dios y El héroe de las mil caras y El poder del mito, entre otros tantos títulos. Este libro es resultado del esfuerzo de la Fundación Joseph Campbell que recopiló conferencias y talleres sobre el principio femenino  ofrecidos por Campbell entre 1972 y 1986. El responsable de organizar todo este material fue Safron Rossi (Curiosamente su nombre no aparece en los créditos), tal y como lo indica en el prefacio. Agradecemos entonces a Rossi, quien hizo posible este libro.

     Diosas es una visita al recorrido que el principio femenino ha realizado desde las primeras comunidades agrícolas hasta el advenimiento de los pueblos indoeuropeos, en especial los semitas y su pervivencia en los relatos religiosos actuales. El recorrido no solo es apasionante sino también descrito con una gran sencillez, donde prima el valor espiritual sobre la creencia religiosa (Campbell explica como son dos maneras diferentes de ver el mundo). El resultado es un libro hermoso, que nos muestra como la creencia en la diosa y sus símbolos, nos acompañan hoy en día más de lo que creemos.

     Respecto a la búsqueda de la mujer en la actualidad, Campbell es enfático al decir,

El desafío del momento –y hay muchas que lo enfrentan, lo aceptan y tratan de ofrecer una respuesta no a la manera de los hombres, sino de las mujeres- reside en florecer como individuos, no como arquetipos biológicos, ni como personalidades que imiten lo masculino. Y, repito, en nuestra mitología no existen modelos para la búsqueda individual de una mujer. Tampoco hay ningún modelo para un varón casado con una mujer individualizada. Estamos juntos en esto y podemos resolverlo no con pasión (que es siempre arquetípica), sino con compasión, velando pacientemente por el crecimiento de unos y otros (p. 18).

     Ya más adelante, dirá simple y sencillamente, “La importancia de la Diosa no radica en si las mujeres ocuparon el trono y gobernaron una estructura social matriarcal, sino en si la cualidad de la mujer, su ser, su sentido, era entendido, conocido y respetado.” (p. 322).

     Otro elemento a destacar, es la presentación que se hace del trabajo de Marija Gimbutas, otra estudiosa a la que espero prontamente estar leyendo. Por otro lado, hay que enfatizar que Campbell es bastante eurocéntrico en esta obra, razón por la cual apenas hay dos o tres menciones a relatos de América, África o Asia. Sin embargo, sobre estas culturas si hay menciones y trabajos más que relevantes en otras de sus obras, como Las máscaras de dios.  

     Infortunadamente Diosas no es un libro de una sola lectura. Es un libro sobre el que hay que volver y detenerse, y avanzar y retroceder y profundizar y discutir y rechazar y afirmar y rayar y señalar y escribir; en resumen, es un libro que hay que tener, y en esto Atalanta si no es la mejor opción, pues sus libros son costosos (U$ 41.88). Con todo, es un libro valioso que los lectores serios debería regalarse para sus estantes, y, no sobra decirlo, vale cada centavo.   

TRANSCREPUSCULAR

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, abril 25


Escrito por Emilio Bueso
Editado por Gigamesh
Recomendado para Lectores en marcha
Novela – ciencia ficción


     Por alguna razón he evitado -a pesar de Miquel Barceló García- la ciencia ficción española. Creo que la costumbre se originó cuando al leer Visiones Peligrosas me encontré con un relato que se situaba en una plaza de toros donde estos animales habían sido reemplazados por automóviles. Lo gracioso del caso, es que el relato en cuestión no pertenece a un español sino a Roger Zelazny, un autor norteamericano. A este recuerdo confuso se le unió que en las Antologías Bruguera, aquella dedicada a la ciencia ficción española, esta última me parecía bastante rezagada frente a la norteamericana, británica y francesa. Amén a esto, me tocó levantarme con traducciones horribles de Stephen King, donde sus personajes se trataban de gilipollas y decían hostia a más no poder. No se trata de una situación justo, pero qué le puedo hacer si sin mis recuerdos y antipatías. Con todo, una sinopsis mal leída de Transcrepuscular me llevó a buscar el libro para leerlo.

     Digo mal leída, porque comencé a leer el libro con unas expectativas completamente diferentes a lo que me encontré. Esperaba una novela sórdida y sucia, situada en un entorno decadente y brutal. Empero, me encontré con un relato sito en un mundo muy diferente al nuestro – y al mismo tiempo tan similar- donde el ser humano habita en hongos o conchas gigantes de caracol; monta en libélulas, moscas, arañas y tábanos, en tanto se ha fusionado con diferentes tipos de moluscos en su afán por evolucionar. Lo único que encontré de lo que esperaba inicialmente fue lo decadente. Fue una más que agradable sorpresa.

     A pesar de lo descrito, aquella idea de un mundo de seres humanos diminutos que hará pensar en los pitufos, nada de lo sucedido en Transcrepuscular sucede en los terrenos ni en la lógica de la infancia. Se trata de un mundo duro, de una búsqueda desesperanzada y de unos personajes abyectos, en diversos sentidos, que al final del libro no terminaba de entender. Incluso, encontré que el final funcionaba a cierto nivel, pero me dejaba con una cierta sensación de cosa inacabada, de haberme descargado el libro equivocado –sí, leí una versión pirata, más adelante me referiré a ello- o una copia bastarda o una edición maldita, mal maquetada y borrosa. Sin embargo, al leer la biografía del autor, resulta que esta obra es la primera de una trilogía. Solo espero, que no suceda lo mismo que con Martín, que no le compren a Bueso los derechos de autor para una película o serie, y nos ponga a espera que se acabe la adaptación hasta que podamos leer la trilogía.

     Por otro lado, he de mencionar que lamenté no tener la obra original a mano. Sin embargo, en mi defensa, a pesar de vivir en un mundo globalizado, tengo una detestable costumbre en cuanto a la compra de libros, y es que procuro hacerlo de forma directa, no a través de páginas web –sigue siendo magia negra eso de jugar con un dinero que no veo con una persona que no veo y que vive en un lugar que no toco y a quien no puedo reclamar de buena forma si me toca hacerlo-, y Gigamesh, editorial que publicó este título, parece no tener distribuidor en Colombia –tengo que averiguar si Mirabilia si lo tiene-, lo que hace más que difícil su consecución.

     Por último, ha de señalarse, que Transcrepuscular es un libro atractivo y acogedor que no permite que el lector se separe de él hasta haberlo terminado. 
martes, abril 10



Escrito por Howard Philips Lovecraft
Traducido por José A. Álvaro Garrido
Editado por Editorial EDAF, S.A.
Recomendado para jóvenes lectores
Ensayo – No ficción

     Howard Philips Lovecraft  es uno de los referentes de la literatura de terror más relevantes  de la historia. Está en un panteón junto a Edgar Allan Poe, Bram Stoker y Arthur Machen, entre otros grandes nombres. Es también el antecesor directo de escritores como Stephen King, Clive Barker y John Ajvide Lindqvist. De hecho, la literatura de terror no sería la misma sin él.

     Es cierto que a Lovecraft se le puede poner en entredicho por realizar un trabajo en ocasiones esquemático, la inverosimilitud de sus diálogos o el excesivo empleo de los términos inenarrable o innombrable. Sin embargo, el mundo de la fantasía no sería el mismo sin Cthulhu y los primigenios.

     Lovecraft inaugura algo que denomina horror cósmico y construye sus propios precursores en nombres como Mary Shelley, Sir Walter Scott e incluso William Blake. Así, el ensayo El horror sobrenatural en la literatura, texto central de esta publicación, es un trazado de la literatura de horror sobrenatural desde el inicio de los tiempos hasta detenerse en Poe y luego, en sus propios contemporáneos, en autores como Arthur Machen, Algernon Blackwood y Lord Dunsany, entre otros. El ensayo es un rastreo preciso y detallado del género que se engendra alrededor del miedo, comenzando por su detonante psicológico, “La más antigua y poderosa emoción de la humanidad es el miedo, y la clase más antigua y poderosa de miedo es el temor a lo desconocido” (p. 125). Así, Lovecraft comienza su rastreo, saltándose las grandes tradiciones de las primeras civilizaciones, cuyos relatos desconoce o simplemente decide dejar a un lado por desconocer sus costumbres o por falta de interés. Así, en el aparte VII, titulado La tradición sobrenatural en Norteamérica, comienza el inicio de esta tradición desde un punto meramente eurocentrista, “Estados Unidos, además de ser heredero del usual folclore oscuro llegado de Europa, tenía su propio y adicional fondo de asociaciones sobrenaturales, por lo que tales leyendas espectrales habían sido ya ampliamente reconocidas y volcadas a la literatura.” (p. 178). Sin embargo, cuando el lector anticipa que se reconozcan los antiguos relatos de los pueblos aborígenes, se encuentra en cambio que

Ese fondo adicional [los temas fantasmales] procede, tal y como Paul Elmer More ha señalado, del tremendo interés espiritual y teológico de los primeros colonizadores, además de la extraña y sobrenatural naturaleza del paisaje en el que se vieron inmersos. Las inmensas y penumbrosas selvas vírgenes en cuyo crepúsculo perpetuo podían acechar toda clase de terrores, las hordas de cobrizos indios, cuyos aspectos saturninos y extraños y violentas costumbres apuntaban con fuerza a la hipótesis de un origen infernal (…) (pp. 178-179)

     No es extraño entonces que su rastreo histórico se detenga principalmente en Europa, excepto cuando hala de Edgar Allan Poe y construye su propio círculo de escritores de lo sobrenatural. Con todo, este ensayo es un riguroso recorrido alrededor de la historia del relato gótico y sus antecesores, así como un buen recorrido a través de sus principales autores y autoras, pues se detiene por igual, o más, en Shelley que en Stoker, reconociendo por igual la importancia de hombres y mujeres en la construcción del género que llama por igual sobrenatural o de terror.  

     Por otro lado, El horror sobrenatural en la literatura y otros escritos contiene también otros textos en donde defiende el horror sobrenatural, algunas de sus creaciones y se detiene en la apología de escritores como Lord Dunsany y Robert Erwin Howard.

     En conjunto, aunque debe ser mirado de forma crítica,  se trata de una obra que genera interés en todo lector interesado en la literatura fantástica, en general, y del horror en particular, sí como de todo aquel interesado en la estética de Lovecraft, quien en numerosas ocasiones destacará la importancia de la atmósfera por encima de la trama o de la construcción de los personajes. En este orden de ideas, en Algunas notas sobre ficción interplanetaria, dirá,

Ha de ponerse énfasis, además, en todo momento, en el portento que supone la anormalidad central, que es la que da pie a la narración. Debe recordarse que cualquier violación de lo que nosotros entendemos por ley natural es, en sí misma, un elemento mucho más tremendo que cualquier otro suceso o sentimiento que pueda afectar a un ser humano. (…) Los personajes, aun cuando han de ser naturales, deben estar subordinados al portento central, alrededor del cual están en danza. El verdadero héroe de un cuento prodigioso no es ningún ser humano, sino, simplemente, un grupo de fenómenos. (p. 52)

     Y luego, “La atmósfera y no la acción es lo que hay que cultivar en las historias extraordinarias” (p. 53).

     De esta manera, El horror sobrenatural en la literatura y otros escritos nos ofrece una visión de un autor que no sólo construyó un mundo sobrenatural, sino que también se detuvo a concebir una estética de este tipo de literatura, siendo así, un completo agasajo para el lector de fantasía.   

EL OXFORD DE LYRA

Author: Diego Fernando Marín
jueves, marzo 29



Escrito por Philip Pullman
Ilustrado por John Lawrence
Traducido por Enrique Sánchez Abulí
Editado por Ediciones B
Recomendado para Lectores en marcha
Relato – libro ilustrado - Fantasía

     Hay universos que no necesitan ser expandidos o que no necesitan en verdad volver a ser visitados. Algo así sucedió con Stephen King cuando decidió escribir una secuela a El resplandor, o el alargamiento excesivo de los relatos de acerca del Alcaudón de Dan Simmons o Wildcards. Sin embargo, hay momentos, trozos de historias a los que los autores necesitan retornar, como en Los cuentos de Beedle el Bardo, El viento por la cerradura u Oficio de búhos, que, sin entroncar con el relato principal, amplían la visión que el lector ha tenido de la obra del autor. No adicionan nada al relato principal, pero pueden darnos nuevos matices de los personajes o del mundo que habitan. En ese sentido funciona El Oxford de Lyra de Phillip Pullman.

     La materia oscura es una de las mejores series juveniles de los últimos años. Una de las mejores porque no se acogió a ningún estereotipo, porque es exigente con el lector, llegando al punto de confrontarlo en sus creencias, y porque no es fácil reducir su complejidad al mundo audiovisual (nunca entendí que tenía Disney en la cabeza cuando decidió intentar una adaptación de una saga de tal magnitud). Una de las mejores también porque contó con una protagonista indómita y plena de encanto. Lyra Belacqua, también conocida como Lyra Silvertongue.

     El Oxford de Lyra tiene lugar poco después de los hechos acaecidos en La materia oscura, y nos muestra a una Lyra más sosegada, aunque no menos impetuosa, y madura, al punto que su daimonion ya no cambia de forma, manteniéndose en forma constante como una marta. Su precaución, y de Pantalaimon, será piedra fundamental en la resolución del misterio que los acecha, llevándolos también a descubrir que la relación de Lyra con Oxford es mucho más vinculante de lo que en un principio se había sospechado.

     Más allá del relato, empero, este volumen de Pullman, cuanta con una serie de fotografías e imágenes que se sitúan en una suerte de adenda, acerca de las cuales, nos sugiere el autor en el prólogo, podrían estar relacionadas, o no, con futuros relatos acerca del mundo de La materia oscura. Como elemento adicional, que no influye ni realimenta el relato, encontramos un pequeño mapa plegado al final del libro que nos da a conocer la estructuración física de ese Oxford que habita Lyra.

     El Oxford de Lyra se constituye en un breve vistazo (breve, sumamente breve, tan breve que nos hace saber que tan afortunado es Pullman que se puede arrojar la oportunidad de publicar este volumen de manera independiente) acerca de lo que ha acaecido con Lyra después de El catalejo lacado, y que nos hace sentir nostalgia por ese mundo, sus revoluciones, conspiraciones, osos y brujas.