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FLORES PARA ALGERNON

Author: Diego Fernando Marín
martes, julio 19

Autor: Daniel Keyes
Traducido por: Domingo Santos
Editorial: Ediciones Orbis S.A.
Recomendado para: jóvenes lectores
Novela


     En Parque Jurásico, Ian Malcolm, el matemático del caos, hace una interesante analogía entre la forma en que la ciencia avanza y la manera en que un artista marcial logra aprehender los movimientos y la filosofía de aquello que práctica. Así, para Malcolm, el artista marcial aprende poco a poco, lo que significa la responsabilidad, las consecuencias de sus acciones; en contraste, el científico se monta a hombros del gigante anterior y teoriza y fabula sin tener en ningún momento ninguna responsabilidad acerca de lo que sus actos pueden lograr.  
     En este sentido, Flores para Algernon pone en tela de juicio todo aquello que implica la noción de inteligencia, cuando Charlie Gordon, un retrasado mental (hay que recordar que la obra fue escrita en 1966) de 33 años es elegido como sujeto de prueba para un experimento que aumentará de forma radical su CI, cambiando de forma brutal su vida. Así, el lector sigue los miedos, aprendizajes y contradicciones de Charlie a partir de los informes de progreso que va redactando, desde antes de iniciar el experimento hasta su amargo desenlace.   
     Flores para Algernon devela la forma brutal en que las personas con Síndrome de Down u otro tipo de caracterizaciones genéticas eran apartadas de la sociedad, confinadas en instituciones especiales con sobrepoblación ya que se consideraba que el mundo no estaba hecho para ellos. En la misma manera pone en entredicho la noción de inteligencia que se manejaba (aún se maneja en muchas instituciones académicas). Al respecto, el mismo Gordon afirma amargamente:
(…) he aprendido que la inteligencia por sí sola no significa gran cosa. Aquí, en su Universidad, la inteligencia, la educación, el saber, se han convertido en grandes ídolos. Pero ahora sé que hay un detalle que han olvidado: la inteligencia y la educación que no han sido templadas en el afecto humano no valen gran cosa.

Y luego,
Entiéndanme bien – dije-. La inteligencia es uno de los mayores dones del hombre. Pero demasiado a menudo la búsqueda del saber oculta la búsqueda del amor. (…) la inteligencia sin la capacidad de dar y recibir un afecto conduce al derrumbe mental y moral, a la neurosis e incluso a la psicosis. Y digo que la mente absorbida en un interés egoísta tomado como un fin en sí mismo, con exclusión de toda relación humana, no puede conducir más que a la violencia y al dolor.  (Keyes, 1966, p. 8)
   
     Se trata en suma, de un libro cálido, capaz de conquistar al lector, de absorberlo en sus líneas, en sus páginas (Su elaboración lingüística es preciosa, pues a través de la ortografía y la semántica va construyendo a un Charlie Gordon que va venciendo sus dificultades cognitivas), al punto que el lector va siendo incapaz de distinguir la diferencia entre el día y la noche, apunto que solo el sueño es capaz de avisar que el libro se termina o se abandona. Flores para Algernon, se convierte así en un libro entrañable al que siempre se puede volver.      
jueves, julio 7

Autor: James Rhodes
Traducido por: Ismael Attrache
Editorial: Blackie Books – Rey Naranjo Editores
Recomendado para: Grandes lectores
Testimonio – No ficción
    
     Conocí las variaciones Goldberg hace mucho tiempo en un libro en que las ponían como ejemplo de como la teoría del caos se expresaba en el arte, más concretamente la idea de fractales. El libro en cuestión era Gödel, Escher, Bach: Un eterno y grácil bucle de Douglas Hofstadter. El abordaje sobre la obra de Bach, por supuesto, era de un corte más académico que estético, y aun así dejaba traslucir una inmensa admiración por la obra del compositor barroco.  Ese primer acercamiento fue motivo suficiente para que empezara a ver la música clásica como un conjunto de notas que por lo general no me dicen nada, y empezar a entenderla como una inmensa arquitectura de tonos, volúmenes y armonías. Hago esta aclaración porque soy sordo de capirote, una de esas personas que puede ajustarse tranquilamente un reproductor al oído y escuchar una cantidad enorme y ecléctica de temas musicales, sin poder decir porque le gustan y convirtiéndola al poco tiempo en un simple ruido de fondo. Para mí, a diferencia de muchas personas, la música es solo un estímulo que puedo abandonar sin afligirme en demasía.
     Para James Rhodes, por supuesto, la música es mucho más que un mero estímulo, convirtiéndola en el eje alrededor del cual pudo reconstruir su vida. Y ha de entenderse, en este caso, que Rhodes no es un escritor, es principalmente un concertista de piano con cinco discos a su haber y un aura de polémica en el Reino Unido y en el mundo de la música clásica. Un concertista que se devuelve a su infancia para reconstruir, para sí mismo, para el lector, como la música clásica se ha convertido para él en un elemento sagrado, redentor.
     Instrumental. Memorias de música, medicina y locura, es un libro alrededor del cual se ha levantado un aura de morbo, puesto que aunque su principal interés, de acuerdo a su autor, es hablar de la importancia de la música clásica y su significado en el mundo actual, una enorme cantidad de páginas son dedicadas al trauma que generó en Rhodes la violación constante y sistemática que sufrió por parte de un docente de gimnasia durante al menos cinco años. Nadie, reitero, nadie puede salir de esa situación brutal y despiadada indemne. Nadie puede quedar entero, ni a nivel psicológico ni a nivel físico, después de haber pasado por esa situación. Nadie, hombre, mujer, niño o anciano, independiente de su orientación o identidad sexual, debería ser violado, ni su violación ser considerada justa o estar dentro de lo normal o justificada de cualquier forma. Rhodes, sobrevivió, aún busca como sobrevivir, y agradece principalmente a la música, a Bach, el hecho de aún permanecer con vida.  
     Por supuesto, gran parte del hilo conductor de este libro sigue a Rhodes y la forma en que fue afectado por la violación sufrida y cómo esto lo sumergió en una espiral de autodestrucción de la cual solo pudo redimirse a través de la música clásica, primero escuchándola y luego interpretándola,  a una edad muy tardía para lo que se considera normal en este pequeño sector del mundo.
     Cada capítulo, denominado tema, comienza con una anécdota alrededor de una pieza o un compositor de música clásica, en donde el lector descubre que esas obras que han impactado la cultura occidental, fue producida por un montón de gente herida, rota, jodida de una o varias formas. Más allá del morbo, empero, aunque las palabras de Rhodes dan pie para volver una y otra vez a este sentimiento, el autor también va constituyendo una suerte de manifiesto acerca del estado de la música clásica en la actualidad, en donde son premiados grupos como Il Divo por encima de los grandes intérpretes instrumentales; la producción por encima del talento. Así mismo, no se puede dejar de decir que el libro está acompañado por una banda sonora –así la denomina Rhodes- de libre acceso (http://bit.do/instrumental.) que puede acompañar la lectura de cada uno de los 20 capítulos en los que está dividido el libro.
     Pero más allá de todo, y como está esbozado en las palabras de la contraportada, este es un libro sobre el amor a la vida, y sobre cómo la música puede redimir, puede reconstruirte a pesar de lo roto que puedas estar.  

Me violaron a los seis años.     Me internaron en un psiquiátrico. Fui drogadicto y alcohólico. Me intenté suicidar cinco veces. Perdí la custodia de mi hijo. Pero no voy a hablar de eso. Voy a hablar de música. Porque Bach me salvó la vida. Y yo amo la vida.  (Rhodes, 2015, contraportada)

LA NIÑA CALVA

Author: Diego Fernando Marín
martes, julio 5

Autor: Jorge Franco
Ilustraciones de: Daniel Gómez Henao
Editado por: Tragaluz Editores
Recomendado para: Lectores en marcha
Relato ilustrado

     En alguna parte leí, ya no recuerdo dónde, que La mansión de Araucaima nació de una apuesta con Luis Buñuel. En ella se le proponía a Álvaro Mutis realizar un relato gótico en medio de un ambiente tropical. De hecho, el subtítulo de La mansión de Araucaima es: Relato gótico de tierra caliente, todo en contraposición a la idea de que el género gótico solo podía tener lugar en un ambiente victoriano europeo, de grandes espacios cubiertos de una niebla semiperenne. Por supuesto Mutis gana la apuesta, pero no es Buñuel quien la lleva a la gran pantalla sino Carlos Mayolo. Fue la primera y última vez que escuché, que leí, acerca de un relato de ese tipo. Eso, por supuesto, hasta leer La niña calva de Jorge Franco.
     La niña calva narra la historia de un niño, Benjamín, que se topa con que la vieja casona abandonada frente a su casa, ha sido habitada, de la noche a la mañana, por una mujer que compra pelo y una niña que entabla una amistada con él aunque nunca se deja ver. Poco a poco el misterio va aumentando, ¿por qué la mujer nunca permite que nadie entre a la casa?, ¿por qué la niña nunca se deja ver y solo se comunica a través de su voz y algunos enigmáticos dibujos? El lector adivina poco a poco una realidad dura, tenaz; el narrador va dirigiendo al lector a través del laberinto del relato, engañándole, mintiéndole, sugiriéndole, hasta llegar a un final sorprendente, ambiguo, que puede ser de una tristeza inenarrable o de una posibilidad atroz, que supera los límites de la realidad.

        Acompañando las palabras de Franco, se encuentran las magníficas ilustraciones de Gómez Henao, que a la manera de los álbumes viejos, de colores desvaídos, van organizando la secuencia de los acontecimientos, eludiendo, sugiriendo. Así, La niña calva es un relato que invita a ser leído una y otra vez, a ser interpretado de múltiples formas. 

EL ELEFANTE DESAPARECE

Author: Diego Fernando Marín
jueves, junio 30

Autor: Haruki Murakami
Traducido por: Fernando Cordobés González y Yoko Ogihara
Editorial: Tusquet Editores (Editorial Planeta)
Recomendado para: Grandes lectores
Antología de relatos

     El elefante desaparece no es un libro nuevo de Haruki Murakami. Antes bien, si nos atenemos a la cronología de sus publicaciones, se trata de su primera antología de relatos y es publicada en su idioma original en 1993. Estas aclaraciones son relevantes porque el lector, al igual que en Sauce ciego, mujer dormida puede encontrarse con fragmentos de novelas que funcionan como un relato independiente. El recurso tampoco es propio de Murakami, de hecho, King en Pesadillas y alucinaciones rescata Mi bonito pony, el único fragmento que sobrevivió a una novela que fue condenada a la papelera o a un cajón olvidado. Mi bonito pony es una reflexión acerca del tiempo; el relato de Murakami (El pájaro que da cuerda y las mujeres del martes) es un acercamiento a la cotidianidad del protagonista de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Quedan dudas, empero, ¿es la novela una exploración y profundización de los temas del relato?, ¿es el relato un extracto redondo de la novela?, ¿cuál es la intención al incluir el fragmento de una novela en una antología de relatos?
   El elefante desaparece alberga 17 historias de muy diversa índole, destacando ampliamente los temas realistas sobre los fantásticos. Quienes gozamos más estos últimos agradecemos la inclusión de Un pequeño monstruo verde, El enanito bailarín, La gente de la televisión y El elefante desaparece. Cuatro pequeñas, diminutas, gemas, engastadas en un largo rosario de realismo no exento de ironía y humor. Eso no quiere decir que relatos como Quemar graneros, Lederhosen, Un barco lento a China o El último césped de la tarde, no sean auténticos regalos para el lector.
A pesar de ser una recopilación temprana, muchos de los elementos que nos agradan a los lectores de Murakami se hayan presentes: sus reflexiones cuidadas, la construcción de los personajes, el tratamiento de las relaciones familiares, de las relaciones de pareja, el tono nostálgico y la inserción de lo mágico en lo cotidiano (seguiré insistiendo en que muchas de sus historias hacen parte del realismo mágico), entre otros.
Quien haya conocido de antemano la obra de Murakami, sabe de antemano que puede encontrar en las páginas de esta antología. Por otro lado, quien quiera leer por primera vez la obra del autor japonés, tendrá entre sus manos una obra que muestra por igual sus puntos más fuertes, tanto en el género fantástico como realista.
Lo único que se echa a lamentar es el terrible diseño de carátula de Tusquets, a quien le ha faltado cualquier indicio de interpretación, inferencia o simbolismo, en esta edición, dando lugar a una portada sosa, inane, que solo provoca un gran bostezo en el lector.
Portada de la primera edición norteamericana. Tomada de: https://en.wikipedia.org/wiki/The_Elephant_Vanishes

FREUD EXPLIQUÉ AUX ENFANTS

Author: Diego Fernando Marín
martes, junio 7

Autora: Louise Armstrong
Ilustrador: Whitney Darrow Jr.
Traducido al frances por: Yves Roumajon
Editado por: Librairie Arthème Fayard
Recomendado para: Lectores en marcha
Libro informativo

     Freud es una cebolla. Una gran cebolla que el lector neófito no sabe por dónde abordar. Una cebolla enorme que ha proyectado su sombra, nos guste o no, a través de los años. Se puede negar su teoría, toda o por partes, pero ha permeado la cultura occidental de cabo a rabo. Así, términos como inconsciente, ello y edípico, como tantos otros, se han infiltrado en nuestro lenguaje cotidiano. Sin embargo, eso no quiere decir en ningún momento que la teoría freudiana sea abordable con facilidad, ni siquiera para universitarios, mucho menos para… Sí, mucho menos para niños.
     Abordar la teoría psicoanalítica es una pesadilla para muchos de mis estudiantes de últimos años de secundaria, tanto por sus tecnicismos, como por su extensión. De la misma manera es difícil también lograr con ellos una comprensión cabal del tema; delimitarlo es aun peor. Estas razones hacen que sea poco más que insólito encontrar un libro que se atreva a explicar el núcleo del psicoanálisis a los niños. Sin embargo, el libro existe.
     Freud expliqué aux enfants es la muestra de que muchos temas considerados inaccesibles necesitan nuevas ópticas para abordarse. La dupla Armstrong – Darrow lograr llevar al lector muchos de los aspectos principales del psicoanálisis. Así, el lector sigue a un niño con sus primeros conflictos con sus padres, su búsqueda de una relación cargada de sentido con Susie -con quien también ha jugado al doctor-, su rivalidad con el padre y el abordaje de sentimientos como la inestabilidad, la hostilidad, el infantilismo y la sublimación; amén de enfrentarse con conceptos como símbolo, ilusión, obsesión, racionalización y repetición compulsiva.
     Acompañando al texto encontramos las nostálgicas ilustraciones de Whitney Darrow Jr., que nos transporta a los avisos de los periódicos de los 50´s – 60´s en Norteamérica; una época en donde sería fácil encontrarnos con un programa de Disney que busca explicarnos como son los caballeros o en qué consiste el béisbol, donde el sueño americano se encontraba en todo su furor.  

     Más allá de todo esto, empero, lo que hace increíble a Freud expliqué aux enfants es esa capacidad que tiene de simplificar lo complicado, de mostrar que no hay tema inabordable o imposible de simplificar. Esa es la esencia de los libros de información y divulgativos, hacer accesible aquello que se teme por complejo o por demasiado técnico. Además, me da esperanza de encontrarme en algún momento, en algún lugar un libro que me permita entender a Lacan. 

CONQUISTADORES EN EL NUEVO MUNDO

Author: Diego Fernando Marín
jueves, junio 2

Autor: Carlos Grassa Toro
Ilustrado por: Pep Carrió
Editorial: Tragaluz Editores
Recomendado para: Lectores en marcha
Libro informativo

     La categoría de libros informativos es, en muchas ocasiones, limitada, y en muchas otras, confusa, cuando no, simplemente de mala calidad o repetitiva. Abundan, por ejemplo, los libros sobre dinosaurios. Pero no todos los libros sobre dinosaurios son informativos, y en muchas ocasiones se reducen a repetir información que se puede encontrar hasta en el álbum de chocolatinas Jet. Por otro lado, también es el tipo de libros muy buscados por padres o adultos preocupados por darle algo a los niños y/o adolescentes, porque son libros que dejan algo, que educan. Cuando ni siquiera lo uno y lo otro es una condición sine qua non de estos volúmenes. Estos libros, como su nombre lo indica, son informativos, no formativos. El error que muchas veces se comete al confundir ambos términos es un reflejo de muchos de nuestros problemas.
     Por suerte Conquistadores en el Nuevo Mundo es uno de esos extraños libros informativos caracterizados por salirse de lo común, tanto en contenido como en forma. En esta última, se trata de un volumen alto y delgado que no contiene imágenes de la época. Por el contrario, las ilustraciones que acompañan al libro son únicas, pues han sido construidas “con trozos de madera que el mar regresó a las costas de España” (Contraportada) sirviendo para representar los rostros de los protagonistas de los relatos que componen de este libro.
-No, lo narrativo no riñe con lo informativo-
Conquistadores en el nuevo mundo se encarga de traer al lector una anécdota (diminuta cual cabeza de alfiler) perteneciente a una de las tantas crónicas de Indias existentes (esos relatos que quienes ingresaron a América, en plan violento, avaro, destructor, colonizador, predicador, conversor o piadoso, escribieron acerca de lo que vieron e imaginaron ver). Luego, en uno, o dos, o tres, puntos de fuente menor, se ilustra al lector acerca del contexto en que esas historias se originaron, o también se amplían algunos referentes biográficos del protagonista; referentes no siempre felices.     
     En este sentido, el libro funciona también como una carta de invitación a otros libros, a otro mundo, el de las crónicas de Indias, que en muchas ocasiones están arrumados en las bibliotecas, olvidados, dejados para pasto de rumiantes académicos, y, que sin embargo, son apasionantes, por contenido, imaginación y su función como testigo de una época tan o más brutal que la nuestra.
     Conquistadores en el nuevo mundo, es un menú de brutalidades que se cometieron tanto por hombres como por la naturaleza, como por el tiempo. Un libro que se hace sentir al lector, tanto por la belleza de sus ilustraciones como por la de sus textos, delicadamente seleccionados.

Mis Whatsapp con mamá

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, junio 1

Autor: Alban Orsini
Ilustrado por: Vivilablonde
Traducido por: Joan Riambau Möller
Editorial: Grijalbo (Penguin Random House Grupo Editorial)
Recomendado para: Jóvenes lectores
Relato

     La primera vez que vi este libro (un poco más grande que un celular estándar), recuerdo haber enarcado la ceja, suspirado fuerte y, quizá, haber tenido un pensamiento del tipo, Qué montón de basura. Más aún, cuando Martha, mi lectora fiel, la dueña del volumen que en este momento me acompaña, me dijo que lo había comprado, pensé que ya no sabía en qué botar su dinero, porque una cosa era comprar libros y otra comprar este tipo de cosas elaboradas en papel. Luego, tal vez, escuché a Elizabeth decir algo sobre el libro y su lugar en la biblioteca... Luego, tal vez el silencio.
     Así, en algún momento, leí una captura de pantalla en una cuenta de Instagram, en donde mostraba una de las páginas del libro. El diálogo me pareció divertido. Se ofrecía el enlace de descarga, no costaba nada, la salud de mi madre no era la mejor. Lo descargué.
     No hay ninguna duda que los servicios de mensajería como Line, Telegram o Whatsapp, son algunas de las aplicaciones más valoradas e influyentes. Cuando salió el dichoso signo del doble check azul, los medios comentaron acerca de la cantidad de rompimientos que habían tenido lugar por el fenómeno de ser dejado en visto, de no responder un mensaje a tiempo. Así, como otros medios de comunicación, como las cartas, como los telegramas, no es extraño pues que estos servicios de mensajería instantáneos tengan su repercusión en el cine, la televisión y la literatura. Lo interesante es que se pueda lograr algo con tan poco. Orsini construye todo un relato, formas de relación, personajes secundarios, escenarios de pesadilla, malentendidos, traumas edípicos, dentro de un entorno acartonado que no da pie a ningún tipo de inflexión o aditamento, amén del uso de colores, el entorno de aplicación, algunas imágenes y los consabidos globos de conversación. El resultado es curiosamente satisfactorio. Las 381 páginas que conforman el relato se leen a rauda velocidad; en aproximadamente una hora el lector promedio pueden dar cuenta de casi un año de relación entre un hijo y su madre, con sus disputas, frustraciones, dimes y diretes; siendo definitivamente mucho más que ese tipo de cosas elaboradas en papel.
     Como elemento insatisfactorio se encuentran las ilustraciones, por suerte pocas, porque en definitiva no aportan nada a la historia, ni siquiera enriquecen la maquetación misma del libro.

     Así pues, Mis whatsapp con mamá están lejos de ser El jorobado de Notre Dame o Vampyr, pero sin duda se trata de un valiente ejercicio que muestra que sin importar el entorno y el soporte (Orsini comenzó este libro en Tumblr), siempre hay espacio para una buena historia.   
sábado, mayo 21
Semilij lleva más de 5 años trabajando en pro de la difusión de la LIJ colombiana. Durante este tiempo ha realizado eventos de gran calidad y traído grandes invitados. Por supuesto, esta vez no es la excepción. El tema central de este 28 de mayo será el humor y el invitado central, el creador de un personaje ícono de la LIJ colombiana, Chigüiro.

VOCES DE CHERNÓBIL. Crónica del futuro

Author: Diego Fernando Marín
lunes, mayo 9

Autora: Svetlana Alexiévich
Traducido por: Ricardo San Vicente
Editorial: Debate (otra forma de decir: Penguin Random House Grupo Editorial)
Recomendado para: jóvenes lectores
No ficción
    

     Hace pocos días Chernóbil fue de nuevo recordada porque se conmemoraron los 30 años del accidente, de la tragedia. Sin embargo, para el mundo occidental, para los jóvenes de ahora, Chernóbil es tan solo una nota a pie de página en los libros de historia. Más aún, para nosotros mismos, para aquellos de la década de los 70´s, para quienes estuvimos vivos cuando acontecieron los hechos, Chernóbil fue un hecho lejano, tanto en el tiempo como en el espacio. Sí, podemos decir que fue terrible, pero lo decimos con el mismo tono de voz de quien olvidará lo que ha comentado a la hora siguiente.
     No comprendemos los sucesos de Chernóbil, porque hasta ahora nadie se detuvo a contarnos de que había tratado, y cuáles habían sido las dimensiones del accidente; nadie había hecho hincapié en el hombre, en lugar de hacer hincapié en la técnica.
     Conocí voces de Chernóbil en la góndola de un supermercado. En aquel instante me dejó con la inquietud de conocerle, pero no me sedujo con la suficiente fuerza. Empero, a veces, los libros dan segundas oportunidades. En este caso –cómo podía ser de otra forma- Elizabeth lo puso en mis manos.
     La pluma de Svetlana Alexiévich es una de las más poderosas que he conocido en mucho tiempo, sabiendo componer cuadros vívidos que saben conducir al lector al abismo que fue, que es, Chernóbil. La galería de testimonios (de personajes, dirán algunos) es conmovedora, patética en toda su intensidad, componiendo una sinfonía coral que permite, tanto al campesino como al liquidador; tanto al hombre soviético como al escéptico; tanto a los ancianos como a los niños; hacer escuchar su voz. Entendemos así gran parte de la multidimensionalidad de la tragedia, de la forma en que afectó los poblados cercanos, de la misma manera en que afectó la identidad de lo que era la Unión Soviética. Alexiévich nos permite adentrarnos en los sueños de quienes habitaban Chernóbil, así como en sus pesadillas, en su humor –negro e inquietante- y en su necesidad de una mitología que les permita entender lo acontecido.
     El primer monólogo –cada relato es denominado monólogo- es quizás uno de los más impresionante, y al mismo tiempo uno de los más hermosos, porque se trata de una tragedia de amor, una tragedia que simboliza la magnitud de lo acontecido en aquel entonces. Así mismo, sorprende la manera en que muchos de quienes prestan su testimonio hablan de un concepto algo ajeno, el hombre soviético de aquel entonces. Un hombre que sigue la autoridad sin cuestionarla, que se lanza sobre el reactor sin pensarlo siquiera intentado acallar su furor.
     Por otro lado, no se puede dejar de comparar Voces de Chernóbil con otro libro de no ficción trágico, Underground  de Haruki Murakami. En este sentido, tenemos que el libro de Murakami es más transparente en la forma en la que elige, compone y reconstruye los testimonios, dejando al lector la tarea de formarse su propia opinión. También es claro cuál es la opinión, el sentir del mismo Murakami. Alexiévich, por otro lado, nos presenta un libro más opaco. No sabemos cómo accede a los testimonios, cuál es su proceso de reconstrucción, de selección; cómo se acercó a los mismos actores de los hechos. Este conjunto de hechos nos lleva de alguna manera a cuestionar el mismo concepto de la no ficción, pues ignoramos hasta qué punto Alexiévich construye los relatos de su libro.

     Con todo, nos queda la impresión de habernos asomado a una tragedia, de haberla atisbado y haber tomado de ella un poco de eso que llamamos comprensión. El camino de ida a Chernóbil es doloroso, no lo es menos cuando una parte del viaje se queda en nosotros. 

EL EDIFICIO

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, abril 27

Autor: Jairo Buitrago
Ilustraciones de: Daniel Rabanal
Editado por: Babel Libros – Manuvo (en su versión digital)
Recomendado para: los pequeños
Libro álbum – Libro digital

     Encontré este libro por casualidad en la red. Y digo que lo encontré en la red, porque en este caso El edificio surgió ante mí como una construcción digital. Como tal me recordó –cómo no podría hacerlo – a Los once. Por supuesto, se trata de ofrecimientos muy diferentes tanto en factura como en objetivo. Los once surgieron del crowfunding, El edificio tiene el respaldo de una beca del Ministerio de Cultura y de Babel Editores, que no es poco decir.
     En ese primer instante, digital, El libro me pareció curioso, destacando especialmente su acompañamiento musical y el dinamismo que había al pasar las páginas o las escenas. Sin embargo, encontré un par de textos que escapaban de la diagramación, cortándose en la margen derecha y la historia, de alguna manera, no me terminaba de cuajar. Como elemento adicional que hay que subrayar se encuentra la posibilidad de navegar por el mapa de una Bogotá que hoy ha venido a menos, además de poder compartirlo con amigos, que vivan en otro país, puesto que se puede leer también en inglés.
     La sorpresa, sin embargo, vino después, cuando encontré el libro en formato impreso de manera completamente accidental. De hecho no se me había ocurrido que eso pasase, pensaba que Babel Libros había decidido sin más entrar en el medio digital. El libro no es difiere de manera importante de la versión digital, de hecho el soporte –cualquiera de los dos – ni le quita ni le pone al relato que es, en últimas el de un edificio, no el de doña Blanca, ni del relojero Levin, ni del niño –Iván- que decide robarse esos zapatos viejos para darle lugar a unos pequeños ratones que han nacido en un rincón del edificio.
     Si me centrara en la dificultad que tiene El edificio  quizá sea esa, hay un enorme interés por contar como el paso del tiempo ha afectado a Bogotá, a las personas que viven en esa ciudad (un viejo relojero que llegó desde joven a Bogotá, una maestra pensionada con solo un par de zapatos, un niño que trae color en la segunda etapa del relato), a los edificios que la amueblan. El resultado es nostálgico – ayuda a ello los colores sepia, la textura del papel-, pero hay dificultad en conectar de manera emocional con los personajes, puesto que son solo una excusa para relatar el impacto del tiempo en su arquitectura. Es la misma dificultad que se tiene cuando se encuentran esos relatos empeñados en contarle al lector algo e la virtud y la moral, sin dejar fluir a los personajes ni la propia historia.
     Quienes quieran conocer la versión digital del relato, la pueden encontrar tanto en la App Store como en Google Play (Me consta que en esta última es gratuita). Sea también esta, amable lector, una invitación para que nos des a conocer tu opinión.