ALGO NUEVO, ALGO VIEJO, ALGO AZUL…

 



    Los tiempos cambian. Parece que fue hace poco cuando los blogs saltaron a la palestra y todo el mundo quería ser bloguero. Hoy todo el mundo quiere ser tiktoker o lo que sea que venga a continuación. Cada vez nos movemos más hacia lo audiovisual y hay grupos de booktoker, bookstagrammers y cualquier cosa que busca relacionar los libros con las redes sociales.

     Durante los últimos dos o tres años me consagré al uso de diversas redes sociales para intentar compartir mi pasión por leer con un público mayor, pero terminé sintiéndome siempre fuera de lugar. Usé títeres (los adoro), intenté ser gracioso (no se me da), me negué desde un principio a buscar ser carismático, pero principalmente me dediqué a hacer lecturas en voz alta de una ridícula corta duración (con excepción de las lecturas de Las mil y una noches que duraron lo que tenían que durar) por aquello de la capacidad de atención; incluso llegué a amoldar mis experimentos de escritura a esos espacios con sus propias limitaciones (en este caso los resultados fueron bastante interesantes). No considero que haya sido un tiempo perdido, considero que es tiempo de volver a las raíces.

     #lecturasparatodos retorna a la palabra escrita -retoma el blog-  para profundizar en las lecturas realizadas, empleando las redes sociales solo como canal de promoción, en tanto abrirá espacios donde la oralidad es protagonista (en este caso los canales de Spotify dedicados a lectura en voz alta y a hablar sobre literatura, así como la comunidad de Whatsapp, que ya va a cumplir siete años).  

     Si aún estás aquí, amado lector, después de tanto tiempo o si acabas de llegar, ten en cuenta que vamos a hablar sobre aquello que nos interesa, los libros, la lectura y todo lo que ello conlleva.

 

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