Google+ Followers

Nuestros visitantes

Nuestro archivo

Nuestros seguidores

Con la tecnología de Blogger.

Servicios ofrecidos

  • Conferencia: Stephen King y la lectura de terror en el aula.
  • Conferencia: La promoción de lectura y las TIC´s
  • Conferencia: El rol del maestro en la promoción de lectura
  • Conferencia: El papel del lobo en los cuentos de hadas
  • Conferencia: Lectura autónoma, lectura competente
  • Conferencia: Del mito a la ciencia ficción, una historia
  • Taller de intervención de textos en el aula.
  • Taller de narración oral.
  • Taller de lectura para padres y docentes
  • Taller de lectura en voz alta para padres y docentes.
  • Taller sobre manejo de Bullyng.
  • Organización de clubes de lectura en colegios.

Ads 468x60px

Se ha producido un error en este gadget.
Se ha producido un error en este gadget.

Seguidores

Featured Posts

You can replace this text by going to "Layout" and then "Page Elements" section. Edit " About "

Entradas populares

Recent Posts

Martes

Author: Diego Fernando Marín
viernes, junio 29


Autor e ilustrador: David Wiesner
Editorial: Océano Travesía
Recomendado para: los pequeños
Álbum

El libro original, aquel que conozco se halla en manos de Silvia, por motivo de su cumpleaños. Así que no tengo más remedio que escribir con la versión original inglesa, lo que no cambia en nada el formato o la edición por la sencilla razón que las palabras sirven apenas para sugerir, para insinuar. Del resto se encargan las imágenes. Lo curioso es que tampoco se puede afirmar de manera tajante que las imágenes cuenten algo, de hecho esbozan, plantean una historia más grande que sólo el lector podrá contarse a sí mismo. En la misma línea de Misterios del serñor Burdick, Martes, se encarga de delinearnos una situación que puede explicarse de mil y un formas, que puede empezar de otras tantas y que puede terminar como el lector mejor lo prefiera.
Todo comienza un martes alrededor de las ocho de la noche.  Sobre un estanque una hoja, sobre la hoja una rana, sobre la rana, en diagonal a ella, una hoja, sobre la hoja otra rana que la invita a subir a ella y a todas las demás, lo que desencadena un pademonium, o quizás un panderanium. Detrás de ellas solo quedan hojas regadas por el suelo, piezas de ropa que se estaban secando tiradas de cualquier modo sobre el césped, un can aterrorizado, un noctámbulo sorprendido contándole su historia al noticiero local.
El martes siguiente, alrededor de las ocho de la noche, unos cerdos….
Sólo queda mencionar que Martes ganó el premio The Caldecott Medal por la calidad de sus ilustraciones.
Recuerden, un martes cualquier cosa puede pasar.  

Swing-Café

Author: Diego Fernando Marín


Autor: Carl Norac
Ilustrado por: Rebecca Dautremer
Narrado por: Clarice Cardell
Editorial: Kókinos
Recomendado para: lectores en marcha
Libro-álbum, audiolibro

Fijaos en el nombre, Esperança Carminha Beleza. Para mayor comodidad pueden llamarla Zazú. Ella es la protagonista de esta historia, la de una cigarra, la de una cantante de jazz, que viajará de Brasil a Nueva York para lograr su sueño americano. Y por supuesto que lo logra, corren los años del apogeo del Jazz, cuando los grandes se encuentran en el máximo furor, Duke Ellington, Carmen Miranda, Don Redman y Vess L. Ossman, surgirán entre otros grandes nombres. La vida no es como la conocemos, el mundo es bohemio, romántico, audaz e incluso peligroso. Mucho más para una cigarra que apenas sale a descubrir el mundo y a embelesarlo con la fuerza de su canto.
Así es Swing- Café, un relato divertido,
La casa tiene nombre: Jazzy.
Cuando la puerta se abre, hace Jazzy. Cuando las ventanas de cartón giran, hacen jazzy jazzy. Incluso las patas al deslizarse por el pulido suelo hacen jaaaazzy.
   ágil, disparatado,
Para zazú, ha llegado el momento de irse a Nueva York. Ya verá como. Está decidida y se va volando a decírselo a Lilo. Vaya donde vaya, la llevará en su corazón. Por cierto, ¿dónde se habrá metido? A estas horas suele andar por el embarcadero, contando las olas o enseñando a los peces a nadar. ¡Le encanta!
                                                                                              que termina reflejando toda una forma de ver el mundo,
-          Para que esto no parezca un gueto, aquí nos entendemos en jungle. Hablamos muy de prisa para no perder el tiempo. La vida es un suspiro y no podemos malgastarla. En el Swing Café usamos este lenguaje para mover el yes yes y para protegernos. Algo así como un caparazón, ¿comprendes?

El resultado es un relato curioso, con una gramática propia del portugués, con un ritmo interno que emociona, atrapa y embelesa. No solo se trata de una estupenda narración literaria si no también gráfica, las magníficas ilustraciones de Rebecca Dautremer atrapan los ojos del lector, añadiendo detalles, dando su propia versión del relato.  Como elemento adicional, o quizás como corazón de todo este proceso, se incluye en CD la versión narrada por Clarice Cardell,  una mujer con una vos tan inmisericordemente atractiva que subyuga a quien la escucha. Esta versión además viene acompañada de música jazz, que termina de dar forma a uno de los relatos de Literatura Infantil y Juvenil más hermosos con los que me haya encontrado. Una obra de arte.

Hambre de lobo

Author: Diego Fernando Marín
jueves, junio 28


Autor: Éric Pintus
Ilustrador: Rémi Sallard
Editorial: Océano Travesía
Recomendado para: los pequeños
Libro álbum

Si mal no recuerdo el primer capítulo de La gran matanza de gatos de Robert Darnton se halla dedicado a los cuentos de hadas, en especial a uno de los ingredientes que se cocieron en ellos y que se ido transmitiendo de generación en generación sin que se le haya puesto mucho cuidado; ni siquiera Bettelheim, creo que lo nombra, el hambre.
El hambre hasta el siglo XIX era una constante para los campesinos de Europa central y esto se trasluce en historias como las de Hansel y Gretel, Juan y las habichuelas mágicas y Pulgarcito, entre otras tantas. Incluso Caperucita roja es una historia acerca del hambre. Al menos la de su protagonista, el lobo.
De la misma manera comienza este relato, con un lobo acuciado por el hambre, impelido por ella, Otra historia que empieza con el hambre. Te duele el estómago, te duele el corazón, te duele la cabeza, te duele todo, tienes hambre. El hambre, es el hambre, tienes hambre.
Así, el protagonista de esta historia avanza en el bosque en busca de algún alimento, hasta que cae en una trampa y un conejo llega… El hambre, es el hambre, tienes hambre.
Sallard es el encargado de darle vida gráficamente a esta maravillosa historia, con gracia y realismo. Sin escatimar en la delgadez del lobo ni sus ojos extraviados ni su temor desfalleciente.
Hambre de lobo se convierte en una gran apuesta acerca de esos temas que no se suelen mencionar y que tan caros nos son en la actualidad.  
Un título más para el pequeño teatro de la crueldad.

Una infancia en el país de los libros

Author: Diego Fernando Marín


Autora: Michèle Petit
Editorial: Océano Travesía
Recomendado para: Docentes – promotores de lectura
Ensayo – autobiografía

Hace mucho escucho hablar de Michèle Petit, incluso he tenido en mis manos algunos de sus libros sin animarme a comenzar a leerla. Hasta ahora.
En esta ocasión, como en tantas otras, no he sido yo quien ha buscado el libro, sino este el que ha venido a mí. De hecho este libro no estaba destinado en origen a mí, sino a una colega de mi esposa, Angélica. Sin embargo, antes que llegará –o mejor, que no llegará a las manos indicadas, Elizabeth, la amada, me compartió el primer párrafo del primer capítulo de Una infancia en el país de los libros, donde como cosa curiosa salió el nombre de Colombia sin mencionar cifras de asesinatos ni turbios asuntos de congresistas ni la palabra coca en ninguna parte.
Esas primeras palabras llegaron a calarme tanto que al no pasar nunca Angélica por el libro, decidí echarle una ojeada. El resultado ha sido un extenso periplo por la vida de una de las más reconocidas académicas relacionadas con el mundo de la difusión de la LIJ en particular y de la literatura en general.
Una de las primeras cosas que llama la atención es que existió en los albores de la televisión francesa un programa llamado Lecturas para todos. Poco a poco, y a medida que me iba adentrando en el texto, comencé a encontrar algunas curiosas coincidencias entre las lecturas de Petit y algunas de las que he abordado. Para ella, muchas de ellas entraron en la época de la niñez, mientras que en mi caso se trataba de lecturas más recientes; un ejemplo de ello es Zambo el negrito, que con diferencias raciales he conocido como La historia del pequeño Babachi. Otro de los detalles que me encontré es que Petit, en múltiples ocasiones invitada a congresos latinoamericanos relacionados con el mundo del libro y la lectura, vivió en Bogotá entre sus trece y dieciséis años. De hecho ilustra su encuentro con una bibliotecaria que la (…) recibió sonriendo como se sonríe en esos países.
En Una infancia en el país de los libros, Petit decide emplearse a fondo en la construcción de una autobiografía literaria que parece guardar no pocas semejanzas con las que en algunos casos podría construir un adolescente actual. Sin embargo hay que tener en cuenta que Petit es francesa y no puede evitar ser esnob –ella misma lo reconoce- o mencionar sus múltiples visitas al psicoanalista, para buscar alivio a sus dudas e inseguridades; o hablar de su estadía en Colombia, mencionar el teatro colón mientras habla de Voltaire y, sin embargo, no mencionar un solo autor latinoamericano en esa época. Es curioso que después hable de Felisberto Hernández y Juan Rulfo pero no haga ninguna mención a un autor colombiano. Sin embargo esos son quizás lo menos, los desencuentros.
Hay más cosas en común, por ejemplo el territorio común en donde habla de su larga relación con los libros ilustrados y las historietas, donde se detiene a mencionar, pocos lo hacen, como parte relevante de su historia lectora, sus encuentros con los diarios y as revistas, incluso las frívolas y superficiales, las adolescentes. Sin embargo mi mayor encuentro, en esta larga ruta de encuentros lectores, se halla con su preferencia de los autores desencantados,
De Donald [el pato]a La Rochefoucauld, de Freud, Melanie Klein o Lacan, que tanto contaron en mi vida, a Thomas Bernhard que es uno de mis escritores favoritos, ha habido un hilo conductor. Estos desencantados pulverizan los sermones de los santurrones. Su lucidez, lejos de ser desesperante, es tal vez la conclusión para que haya menos barbarie. Como si en ellos el desastre pudiera transformarse en una promesa. A la inversa, los puros, los virtuosos, aquellos que no quieren saber nada de las sombras, del miedo o de la falta, siempre me han inspirado temor. (Petit, M. Pg. 92)
Sin embargo más allá de estos encuentros y desencuentros, se halla un texto muy rico en matices, de una agradable y ágil lectura, que converge en un punto harto interesante, y solo insinuado, ni tan siquiera esbozado, el comienzo, la promesa, de la escritura.  

Olga Forever

Author: Diego Fernando Marín
jueves, junio 21


Autor: Paco Ignacio Taibo II
Editorial: Ediciones B. Grupo Z.
Recomendado para: Grandes lectores
Novela

Hace un año conocí a través de Danny la obra negra de Paco Ignacio Taibo II, en particular la serie protagonizada por Héctor Belascoarán Shayne. Durante dos meses devoré con fruición los libros de la serie, emocionándome con la aparición de la muchacha de la cola de caballo, despidiéndome de sus desventuras en No habrá final feliz y tomando distancia poco a poco en sus dos últimos volúmenes. El encuentro con este autor fue fructífero en tanto que Taibo II es capaz de mostrar cómo se apropia de la tipología de un personaje como el detective privado y lo adapta a la idiosincrasia latinoamericana.
Una vez terminada la saga no me sentí capaz de seguir leyendo el mismo autor. Creía, como con muchos autores, que iba a caer en un vacío, buscando al mismo personaje aun en sus escritos menos literarios. Sin embargo, una vez más Danny, apareció con un nuevo volumen titulado sencillamente, Olga Forever.
Al principio no le tenía mucha fe. Mucho menos cuando leí que su protagonista principal era una mujer. Y es que Héctor Belascoarán Shayne, pistolero inepto, podía llegar a ser patético pero era macho. Macho remacho. Macho mexicano. Aceptar que el personaje principal de este libro era una mujer, era renunciar a la posibilidad de encontrar, aunque fuese, un remedo de mi detective favorito.
Empero, como parece poder hacerlo, Taibo II, comenzó a conquistarme desde las primeras líneas de su prólogo. Aduciendo en primer lugar que nos e trataba de una si no de dos novelas, en un mismo tomo; luego afirmó que el personaje y al temática de Olga Forever, nacieron con la sana intención de llevar la contraria, de demostrar que si se podía.
Así que cuando inicié con la primera de las novelas, Sintiendo que el campo de batalla…, estaba dispuesto a encontrarme con algo inusitado. Así fue. Olga Forever, es un personaje muy distinto a Héctor Belascoarán Shayne. Se trata en esta ocasión de una periodista de 23 años que vive con pasión su profesión, aún cuando trabaje en un periódico de medio pelo y su vida personal sea insatisfactoria. Sin embargo otro elemento cobra una validez extrema, la presencia sempiterna de México D.F., que aletea sobre todas las acciones descritas. La ciudad es un personaje palpable que hace sentir su respiración en cada párrafo, cada línea escrita, a tal punto que la ciudad y Olga pueden llegar a confundirse, a yuxtaponerse.
El resultado, de esta gran apuesta por llevar la contraria, son dos relatos divertidos, envolventes, hipnóticos y poderosos; dignos de la pluma de Paco Ignacio Taibo II. 

Un puente hasta Therabithia

Author: Diego Fernando Marín
lunes, junio 18


Autora: Katherine Paterson
Ilustradora: Donna Diamond
Editorial: Alfaguara
Recomendado para: lectores en marcha
Novela

Me gustan las palabras. Con las palabras hemos construido todo lo que tenemos alrededor, e incluso en nosotros mismos. Las palabras pueden cambiar con los tiempos, incluso en algunos casos mudar su significado, pero no dejan de comunicar; aunque se trate tan sólo del silencio o ignorancia o curiosidad. Me gusta que las palabras no necesiten de efectos especiales ni de efectos en tercera dimensión. Las palabras sólo apelan a lo que está en lo más profundo de nosotros. A ello se atienen, y en ello reside su magia.
Conocí Puente hasta Therabithia por la película homónima de hace unos cuatro o cinco años. Encontré un relato deslucido que sin embargo tenía elementos que me sobrecogieron y conmovieron. La parte que menos me convenció en su momento, fue ese elemento de magia que no se terminaba de asumir o de rechazar pero que parecía tener lugar. Por supuesto, el espectador podía decidirse por algunas de las dos posibilidades y ver que le ponía o le quitaba ello a la película. Ninguna de las dos posibilidades me convenció.
Hace poco, de nuevo entre los estantes de Nathalie, me encontré con la edición en español de Alfaguara. Eso, y una conversación reciente con Danny, que no dejaba de hablarme de los atributos y la belleza de la novela –en especial del capítulo No-, me decidieron a leérmela.
Lo primero que llamó mi atención fueron los años que tiene encima y la capacidad de actualización de la novela, o quizás su propia atemporalidad. Puente hasta Terabithia tiene un año más que yo y es muy actual, al punto que no sólo un lector americano se puede sentir identificado, si no cualquiera que haya sentido lo que es la amistad y la identificación, los sueños y el compañerismo. Su inicio es un poco desmañado, empero a medida que se van sucediendo los capítulos y aparece el maravilloso personaje de Leslie Burke, nos sentimos como en casa, comprendiendo las idas y venidas de este joven sensible que vive en un hogar que no está hecho para tales miramientos, donde el amor existe pero es poco expresado y cuando se expresa es de una manera torpe y brusca. Del otro lado del mundo llega Leslie a iluminar la vida de Jesse Oliver Aarons, Jr. Y entre ambos descubre su propio mundo mágico, Therabithia, en donde nadie ve lo que no se puede ver, si no que se constituye en un espacio que les es propio, que les pertenece por completo y que les permite ser a ellos mismos sin el temor del juicio externo.
Es también un relato acerca de la muerte, del primer encuentro con la pérdida y todo lo que ella implica.
Las ilustraciones de Donna Diamond, parecen deslucidas a través del tiempo. Están constituidas por unas pocas escenas literales, por algunas siluetas. Sin embargo me es difícil juzgarlas tan fuera de su tiempo y de su origen.
Puente hasta Therabithia es un buen ejemplo de que lo esencial parece escapar a los ojos del cine, al menos la mayoría de las veces.