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martes, mayo 25


Si bien la actividad adelantada por el centro Cultural Comfandi, la semana del 10 al 16 de Mayo, ha contado con un gran interés y puesta en escena, ha de analizarse con detenimiento algunos detalles.

1) El cobro por persona mayor a 3 años era de $6000. Este cobro incluía no sólo el recorrido sino también el ingreso a una obra de teatro. Si se mira con objetivo, el cobro es casi simbólico (ya que es como ingresar a una sola obra de casi tres horas de duración), sin embargo para las clases populares el costo es oneroso. Así, una actividad de promoción de lectura se convierte en un espacio para unos pocos, quienes, paradójicamente, ya han de tener algún interés en el campo como para llevar a sus niños a la actividad.

Desconozco si hubo algún plan para las clases populares peros e debe recordar que el centro Cultural se halla ubicado en el centro de Cali, lugar por excelencia de asistencia permanente de las clases populares de la ciudad.

2) El recorrido. Intercambiando notas con un promotor de lectura, el recorrido realizado con Alejandro comenzó por la mitad, normalmente comenzaba en el cuarto piso, en las salas dedicadas a la música y a la bebéteca. Este elemento es importante ya que la sala de Mitos y Leyendas es sumamente perturbadora para un niño como Alejandro, no tanto por la guía de Tito sino por la ambientación de sonido (el choque constante de un bastón cascabeleante contra el piso) realizada por un personaje que representaba un hombre del pacífico.

3) Las salas. Sin lugar a dudas uno de los elementos más relevantes de la actividad fue la organización y disposición de las salas que dieron una visión amplia y profunda de lo que es el libro infantil hoy en día. Una de las más destacadas fue sin duda la salamar, que dio una merecida relevancia a los libros informativos –a menudo tan olvidados- entre los niños.

4) Los personajes. Aunque durante el recorrido no parecieron de gran importancia ni como guías ni como elementos trascendentes, si fueron un apoyo escenográfico interesante. La posibilidad que tuvieron algunos de los niños de reconocer y acercarse a personajes de los libros se convirtieron los convirtieron en un buen elemento adicional.

5) El horario. Alejandro, Elizabeth y yo asistimos un domingo al carnaval, esto amplia la posibilidad de asistencia a todos aquellos que no podíamos ir, por una u otra razón, a la actividad durante la semana.

Este Carnaval del libro se convierte en un espacio interesante, y sin igual, dentro de la ciudad. Esperamos se puedan ver algunas modificaciones para su próxima celebración.

Tercer Carnaval del libro infantil III

Author: Diego Fernando Marín
lunes, mayo 24

A continuación visitamos la sala de Mitos y Leyendas. Ahí encontramos reproducciones de tamaño natural de personajes como Buziraco, el Hombre caimán y el Sombreron, entre otros habitantes del folklore colombiano. Nos guío tito en esta ocasión, un promotor alegre, quien sabe utilizar los matices de la voz para llevar a quien lo escucha a mundos de ensueño o, en este caso, de misterio. Sin embargo un anciano del pacífico (o al menos como tal tomamos al personaje) buscando dar más misterio a la sala, golpeando su bastón contra el suelo, terminó por confundir y asustar a Alejandro, al encontrarse con una de las figuras más atemorizantes de la sala, la Tunda. Por tal motivo no pudimos terminar el recorrido en esta sala y debimos salir en busca de que Alejandro se tranquilizará y pudiésemos retomar el recorrido.

Alejandro siguió siendo categórico: no continuaría el recorrido y quería leer.



La respuesta por supuesto fue seguir el recorrido de manera independiente. Ingresamos en el cuarto piso donde encontramos dos salas decoradas de manera primorosa. La primera de ellas estaba dedicada a la música y la otra a los más pequeños. En ambas Alejandro y Elizabeth se sintieron a sus anchas y disfrutaron de muchos libros, incluyendo algunos de tela.

A esta altura Alejandro nos abandonó (sus padres llegaron por él) y nosotros continuamos nuestra aventura independiente en el quinto piso donde nos hallamos en un espacio especial para las historias del pacífico, uno de imágenes en movimiento (no pudimos entrar porque no veníamos con el recorrido oficial) y la última sala era dedicada en exclusiva a la ilustración.





Salimos con un buen sabor en los oídos y en los labios. El Tercer Carnaval del Libro Infantil fue una experiencia que cumplió con nuestras expectativas y un poco más. Hubo lunares por supuesto, no había donde dejar los bolsos y nos quedó la sensación que con niños como Alejandro el recorrido debió haber iniciado en el cuarto piso y no en el tercero. Sin embargo los tres esperamos la cuarta celebración de este carnaval dedicado a los libros, a la familia y en especial a todos los niños.

Tercer Carnaval del Libro Infantil II

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, mayo 19



Uno de los puntos más importantes es que el carnaval estuvo abierto hasta el 16 de mayo, un domingo, fecha en la que finalmente fuimos Alejandro, Elizabeth y yo.

Nuestra primera parada fue la sala Alamar, decorada como un submarino y que estaba subdividida a su vez en tres partes. La zona del submarino propiamente dicha, desde donde se podía ver el mar a través de ojos de buey. Allí se encontraban muchos libros informativos sobre temas como el delfín o los  corales. Después nos encontramos con la zona abisal, una zona en penumbra donde se nos habló sobre la vida en el mar profundo. Finalmente nos hallamos en una zona donde pudimos ver más libros informativos relacionados en este caso con el cuidado del medio ambiente.

En este caso fue muy interesante encontrar como el grupo operativo tiene muy claro que la literatura no es la única protagonista en el mundo del libro infantil. La prelación que tuvo esta sala con el libro informativo, es una clara muestra de ello. Alejandro se sintió a bordo de un verdadero submarino aunque por seguir el recorrido no tuvimos tiempo de hojear más libros. Y Alejandro quería leer…


Tercer Carnaval del Libro Infantil I

Author: Diego Fernando Marín
martes, mayo 18

No suelo hablar en este espacio de ferias del libro o de la celebración del día de los idiomas o del libro infantil. No lo hago porque me parece que concentrar una serie de actividades en un solo día olvidando que la promoción de lectura es un proceso, es una acción baladí y sin mayores consecuencias. Un ejemplo de ello es la forma en que la ciudad de Cali ha celebrado ya en un par de ocasiones el día del libro, haciendo una jornada masiva –en una plaza de toros- en donde lo que importa finalmente es el gran número de asistentes, sin tener en cuenta los efectos logrados sobre ellos.
Sin embargo, por su calidad, su estética, la calidez de sus integrantes y su preparación, he de reseñar esta vez el Tercer Carnaval del Libro Infantil del Centro Cultural Comfandi.
Así pues, a lo largo de esta semana nos iremos deteniendo en cada uno de los espacios logrados en este evento que inició allá por el 2008..

El viento

Author: Diego Fernando Marín
viernes, mayo 14
El viento
Autor/ Ilustrador: Monique Félix.
Colección: Libros del ratón.
Editorial: Lumen.
Libro Álbum
Recomendado: para bebés.

Al menudo los álbumes suelen ser dejados a un lado en las librerías porque se considera que un libro sin palabras no tiene mayores posibilidades. He visto a  docentes, bibliotecarios y promotores de lectura no saber qué hacer en una sesión de lectura en voz alta al encontrarse con un álbum en las manos.
Un álbum suele tratarse de un conjunto de imágenes que suelen estar ligadas entre sí, llevando, en algunas ocasiones, una secuencia narrativa; tal es el caso de álbumes como Trucas o La Sorpresa. Sin embargo hay otro tipo de álbumes que llevan la cuestión un punto más alto, sin renunciar a la línea narrativa visual alcanzan el nivel de poema. Eso es El viento.
Ya desde la portada troquelada, donde vemos asomar la cabeza del ratón protagonista de la historia, sabemos que estamos ante una de esas curiosidades editoriales que nos suelen maravillar. La historia que narra es sencilla pero invita a la trasgresión. Un ratón camina sobre la hoja en blanco y comienza a mordisquear un marco, como quien abre una ventana, y descubre u cielo azul donde el viento  es el principal protagonista y la principal amenaza para su supervivencia. Allí en el cielo se encuentran los pájaros y los aviones y los globos y los helicópteros y los paracaídas. El ratón es, sin embargo, muy pequeño y para poder sumergirse en el cielo sólo tiene esa hoja de papel que ha rasgado en forma de cuadrado y su ingenio. De esa manera salvará el día y la situación.
Dirigido claramente a los más pequeños, a aquellos que están explorando por vez primera el mundo, El viento tiene posibilidades estéticas infinitas aprovechando la sempiterna figura del ratón. 
miércoles, mayo 12


Autora: Gemma Lluch

Colección: Catalejo

Editorial: Grupo Editorial Norma

Recomendado para: Promotores de lectura.

Al trabajar en la formación de docentes me encuentro a diario con que ellos manejan una limitación autoimpuesta, casi como una mutilación de guerra, la visión del libro como instrumento moralizante. De hecho es una búsqueda constante de los adultos al entregar a los niños y jóvenes un libro. Se busca que enseñe algo de manera explícita, una variante de los textos de Esopo y Samaniego. Si no se encuentra esa característica el libro entonces no es útil.

Esta peculiaridad ha llevado a que muchos docentes acepten los relatos de J.K. Rowling y Stephenie Meyer (Brujos y vampiros) en las aulas de clase, reduciéndolos casi de inmediato a los esquemas de trabajo de textos como “La Celestina” o “La ciudad y los perros” descuidando por completo la pasión que estas sagas despiertan en los jóvenes. Aquí quienes no han podido entender el texto son los docentes.

Más allá de la superficie, de lo bueno o malo, que nos parezca un texto, de su enseñanza aparente o secundaria, existe un cumulo de elementos narrativos o narratológicos, estructurales y de fondo que hacen que un texto sea siempre más interesante que la moraleja que se maneje.

En “Cómo analizamos relatos narrativos y juveniles”, la catedrática española Gemma Lluch junto con su equipo, nos toma amablemente de las manos, nos explica los diversos entresijos de la comunicación, entra en el campo de la semiótica y más allá de la de la estructura de la relación de los personajes con el narrador y los escenarios nos introduce de lleno en la teoría de los mundos posibles de Umberto Eco. Pero este camino es sólo el inicio, Lluch es consciente que el mundo infantil y juvenil también trabaja, necesariamente, con textos orales y cinematográficos. Así, una obra como “La guerra de las galaxias”, es también sometida al análisis desde la perspectiva de los mundos posibles en cuanto a las funciones de Propp.

Así este texto se convierte en un lugar de visita obligatorio para todos aquellos que no se contentan sólo con la fabula que ven en la superficie (cuan a menudo el relato infantil y juvenil maneja aspectos simbólicos y críticas complejas en palabras aparentemente sencillas) y que buscan no sólo entender los elementos literarios sino como estos se entrecruzan no sólo con el lector y su mundo cotidiano sino también con los guiños a otros textos, las ideologías de los autores y los imprescindibles paratextos.

Mal de escuela

Author: Diego Fernando Marín
martes, mayo 11



Autor: Daniel Pennac
Editorial: Mondadori
Recomendado para: Promotores de lectura.
Siempre hay uno. Se ubica al fondo del aula o llega tarde o es definitivamente un desastre. En todo curso hay uno, estólido, torpe, sin futuro, perdida ya en él la fe de los padres, de los docentes y la sociedad entera. Es el futuro delincuente, el matóncito del curso, aquel a quien ya le rebotan las palabras. El zoquete.
Es al zoquete a quien está dedicado este libro. Todo por una sencilla razón, en sus tiempos de escuela Daniel Pennac fue un zoquete. Un zoquete sin remedio y sin esperanza alguna, uno de esos que se esperaba que permaneciera en las filas del paro y no que fuera el pedagogo consagrado que es hoy en día.
Para el autor es el zoquete la razón última del pedagogo, no quien responde bien las tablas ni hace los ejercicios de mates de manera impecable casi desde la primera vez, no es aquel que tiene una gramática perfecta o se sabe bien los ríos del mundo. No. La razón de ser del pedagogo suele vestir chaqueta de cuero, comer chicle a toda hora y, en nuestros tiempos, tener un audífono pegado a la oreja todo el día. El zoquete es quien verdaderamente necesita que el pedagogo se emplee a fondo.
En este brillante libro Pennac hace un recorrido, de manera irónica e hilarante, a través de sus años de escuela y de sus años como pedagogo, de la llamadas que aún hoy en día recibe pidiéndole una última recomendación escolar, una última oportunidad, para aquel al que se le está negando el futuro. Tampoco alienta falsas esperanzas, todos pueden fallar, él incluido, en su trabajo con los zoquetes.
Este texto atañe a todos los relacionados con el campo educativo y nos impele a  mirar de nuevo ese grupo de estudiantes (desde el preescolar hasta las universidades –si, en las universidades también hay zoquetes-) no ya reparando en aquellos que se destacan sino en esos otros que están pidiendo a gritos una oportunidad para continuar. Y, quien sabe, tal vez algún día ese zoquete, si se llega a enamorar de la letra escrita, algún día se convierta también en un promotor de lectura. 

Mientras escribo

Author: Diego Fernando Marín
lunes, mayo 10
Autor. Stephen King.

Editorial: Plaza & Janes.

Recomendado para: promotores de lectura.

Stephen King, “el maestro del terror”, es quizás el autor norteamericano más prolífico y el más vendido de nuestra época. Incluso se ha llegado a decir que si pone en venta su lista de mercado alcanzaría a vender varios millones de ejemplares. Esa misma popularidad lo ha llevado a ser satirizado, criticado y vilipendiado. El también famoso, Harold Bloom, desprecia por igual tanto la calidad como la cantidad de sus obras. Sin embargo la popularidad de King se mantiene con títulos como “El resplandor”, “Carrie”, “La torre Oscura”, “It”, “Rita Hayworth y la redención del Shawshank” (Los amantes del cine la conocen como “Sueño de fuga”) y “La milla verde”, entre tantas otras.

King no siempre ha sido su mejor amigo, en una ocasión llegó a afirmar que sus libros eran a la literatura lo que las hamburguesas Mc Donald´s a la comida gourmet. Sin embargo quien se halla ante uno de sus relatos puede estar seguro que no sólo encontrará relatos sobrenaturales sino una disección profunda del ser humano; personajes fuertes y bien construidos en situaciones que no son siempre sobrenaturales como en ese magistral relato, “El último peldaño”.

Ser un novelista de gran éxito ha llevado a que las novelas de King se hallen casi en todos las estanterías del planeta. Eso, por supuesto, no se debe a un trabajo de marketing o a una sopreproducción de sus libros, sino a que su lenguaje encierra una resonancia en lo más profundo de sus lectores. Es por ese motivo que nace este libro, por el lenguaje.

“Mientras escribo” se divide en dos partes. En la primera de ellas King relata la manera en que se fue convirtiendo en escritor y los innumerables obstáculos que tuvo que enfrentar hasta ser en día quien es. Son tocados temas como el ambiente escolar, el apoyo familiar, el esfuerzo y entrega constante a la labor y su relación con el mundo editorial norteamericano. La segunda parte se centra en el manejo del lenguaje como una caja de herramientas. En este aparte King no sólo analiza su obra sino que retoma a grandes autores universales para analizar el efecto que logra a través del uso de lenguaje. Elementos como la narración y los diálogos son tratados con gran sencillez pero también con gran profundidad.

Este volumen, singular obra maestra que se centra en el arte de la reescritura, puede ser de gran ayuda al momento de analizar obras literarias o si se quiere trabajar alrededor de talleres de lectura y/o escritura. Este texto hará que nos detengamos en las obras literarias de otra forma, no como quien vive la aventura sino como el visitante que observa como el viajero ha distribuido el peso en la carga que llevan los animales, en la forma de hacer los nudos y en los diversos instrumentos que ha decidido llevar.

De bibliotecas y bibliotecarios escolares

Author: Diego Fernando Marín
lunes, mayo 3

Recientemente acudí a una institución educativa para aspirar a la plaza de bibliotecario escolar en bachillerato, intentando olvidar por un instante que no soy bibliotecólogo sino amante de libros, en primer lugar, y promotor de lectura por formación, convicción y decisión. La recepción que tuve no fue la mejor, la psicóloga escolar expresó su duda ante mi capacitación y recorrido laboral (que incluye haber trabajado con los ministerios de educación y cultura, así como con entidades de promoción de lectura en la formación de bibliotecarios públicos y escolares), así que procedió a enumerar los deberes y obligaciones que se esperaba que cumpliera un bibliotecario escolar en la institución; a saber, catalogación, organización, limpieza de polvo, inventario, estar pendiente de los libros que llevan los usuarios y quienes se retrasan en la devolución de los libros, manufacturar los carnets cuando fuese necesario y una larga lista de otras actividades entre las que creo que se incluía preparación y servicio de tintos a los docentes y personal administrativo.   Por último se me aclaró que, al ser una institución educativa, lo último que se esperaría de mi sería que realizara promoción de lectura. En últimas me quedó claro era que necesitaban un oficinista.
Aunque todo mi discurso posterior se trató de la necesidad de entender que la promoción de lectura debe verse como un espacio que va mucho más allá de unas cuantas actividades desperdigadas a lo largo de un  período escolar y que abarca procesos que van desde la catalogación hasta la comunicación permanente con el usuario, debo decir, en honor a la verdad, que la plaza fue ocupada por otra persona. Ni más faltaba.
Este suceso me ha hecho interesarme de una manera mucho más activa en la situación de las bibliotecas y los bibliotecarios escolares, sus perfiles, sus expectativas y su misión. Así que, querido lector, con vuestra venia y colaboración esta semana la dedicaremos a las bibliotecas escolares y su lugar dentro de las instituciones educativas. Dudas, comentarios y anécdotas, serán bien recibidos.