Google+ Followers

Nuestros visitantes

Nuestro archivo

Nuestros seguidores

Con la tecnología de Blogger.

Servicios ofrecidos

  • Conferencia: Stephen King y la lectura de terror en el aula.
  • Conferencia: La promoción de lectura y las TIC´s
  • Conferencia: El rol del maestro en la promoción de lectura
  • Conferencia: El papel del lobo en los cuentos de hadas
  • Conferencia: Lectura autónoma, lectura competente
  • Conferencia: Del mito a la ciencia ficción, una historia
  • Taller de intervención de textos en el aula.
  • Taller de narración oral.
  • Taller de lectura para padres y docentes
  • Taller de lectura en voz alta para padres y docentes.
  • Taller sobre manejo de Bullyng.
  • Organización de clubes de lectura en colegios.

Ads 468x60px

Se ha producido un error en este gadget.
Se ha producido un error en este gadget.

Seguidores

Featured Posts

You can replace this text by going to "Layout" and then "Page Elements" section. Edit " About "

Entradas populares

Recent Posts

ÉRASE UNA MUJER

Author: Diego Fernando Marín
lunes, febrero 22

Autora: Vera Carvajal
Ilustrador: Lizardo Carvajal
Editorial: LuaBooks
Publicado para: Lectores en marcha
Libro ilustrado

Joseph Campbell afirmó en Las máscaras de dios y en The Power of Myth, que las primeras representaciones de las deidades eran femeninas, que durante mucho tiempo la visión femenina del mundo fue la que se impuso, y que luego, con el advenimiento del monoteísmo, la mujer y la serpiente y la luna, fueron demonizadas, convirtiéndose en el principio de todo mal. Así, cualquier rasgo de protagonismo, cualquier rasgo de liderazgo del principio femenino fue siendo borrado de los libros y de la historia.
Virginia Woolf en Una habitación propia dio cuenta de la gran conquista que significó para las mujeres poder acceder a tener una habitación propia, que no fuera de las visitas, de los niños, compartida con el esposo, sino que fuera su propio espacio para hacer y deshacer, pero, sobre todo, para ser.
En Érase una mujer Vera Carvajal cuenta XXII historias en las que se dedica a rescatar las historias de tantas otras mujeres o representaciones de esas mujeres. Así, asistimos a la revolución francesa, encabezada por las poissarde, las pescaderas, armadas tan solo con sus filosos cuchillos; recordamos que las mujeres vikingas tenían la potestad sobre sus haciendas, cuando quiera y donde fuera; conocemos, algunos por vez primera, que en Aleppo vivió una mujer reconocida como astrónoma, matemática y constructora de astrolabios; pedimos, junto con Hua Mulan un burro para volver a casa deshonrada, a despecho de haber sido una heroína en la guerra. Todas estas historias nos acompañan, musitándonos al oído que estas son solo algunas de tantas historias olvidadas, silenciadas.
De otro lado, acompañando cada una de estas historias, se encuentran las ilustraciones de Lizardo Carvajal, una mamushka, en donde se representa cada una de las mujeres que se recuerda, invitando al final al lector a que cuente la historia que conoce acerca de una guerrera, una aviadora, una presidente, una gerente, una madre, una jardinera, una de esas mujeres que ha engendrado al mundo.     

MACANUDO 5

Author: Diego Fernando Marín
jueves, febrero 18

Autor e ilustrador: Ricardo Liniers Siri
Editorial: Ediciones de la Flor
Recomendado para: lectores en marcha
Comic book

     Hablar de un bibliotecario es como hablar de un confesor o de un bartender, es alguien que poco a poco, de manera insensible se va apoderando de una porción de tu vida. Es irremediable también que cuando parten dejen un vacío de una manera u otra. En este caso, Danny, mi amigo, mi bibliotecario de confianza, deja la institución en donde hemos trabajado juntos los últimos cinco años para irse a nuevas aventuras como Coordinador cultural de Expresión viva.
     La última recomendación de Danny fue El día señalado de Manuel Mejía Vallejo -que apuré en terminarme para poder reseñarlo antes de que Danny se fuera-, pero acaso algunas de las primeras fueron Orsai y Liniers. En el caso de Orsai, su Carta para la masturbación de hijo se ha convertido en un referente de la capacidad de la literatura erótica. En el caso de Liniers fue la apertura a un mundo lleno de una ternura sublime. Eso, justamente eso hacen los bibliotecarios.
     Es difícil reseñar un comic book. Es difícil porque la agrupación rara vez es temática o sigue un mismo argumento. Por lo regular los comic books son recopilaciones de tiras cómicas que no suelen estar interrelacionadas. Por eso es díficil reseñar un tomo de Mafalda o de Calvin & Hobbes. Sin embargo, para dejar de ser solo volúmenes recopilatorios los comic books a veces incluyen sorpresas (Bill Watterson incluyó poemas gráficos en algunos de sus libros), en este caso se trata de un homenaje a Edward Gorey llamado El inquilino.
     En El inquilino, Liniers retoma los ambientes opresivos propios de Gorey, al igual que su paleta de colores y sus personajes extraños. Sin embargo, no contento con ello, algo de Kafka y de Shaun Tan  junta en el proceso para finalizar de forma abrupta y repentina in media res dejando, como le gusta hacer, todo el proceso de clausura en manos del lector.
     Así, Macanudo 5, prologado por Andrés Calamaro, nos presenta su galería habitual de personajes: los duendes; Enriqueta y Fellini; los piojos; Alfio, la bola troglodita; Z-25, el robot sensible; el misterioso Hombre de negro y un montón de cosos –de todos los colores- que presentados en situaciones cotidianas nos permiten reírnos de la vida pero también, un momento después, devolvernos a lo que acabamos de leer para pensarnos las cosas, las situaciones, con mayor detenimiento.  
     En este caso, solo puedo acabar esta reseña de una forma: Gracias Danny. 

EL DÍA SEÑALADO

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, febrero 17

Autor: Manuel Mejía Vallejo
Editorial: Oveja negra
Recomendado para: Jóvenes lectores
Novela

“Padre, si yo hubiera creado el mundo, si hubiera formado 
al hombre, me habría suicidado de desesperación”

A algunos libros no llegamos solos. No lo hacemos por cobardía, orgullo, soberbia o abandono. No lo hacemos porque nos consideramos lectores autónomos, con un camino definido, conocedores de nuestros propios gustos. Por eso nos cuesta en ocasiones dejarnos recomendar otros textos, otros caminos, otras letras.
No llegué a El día señalado por mí mismo. Se trataba de un libro enterrado en anaqueles polvorientos que hace mucho no era leído por nadie. Sin embargo, aprovechando uno de esos momentos en que necesitaba aprovisionarme de buena lectura, Danny, mi bibliotecario de confianza, añadió a mi lista de libros esta obra de Manuel Mejía Vallejo.
Hace mucho no leía a Mejía Vallejo, quizás desde mi niñez cuando lo descubrí en las líneas de una separata cultural del periódico El Colombiano. Recuerdo haber leído un par de cuentos de él, no más. Por alguna razón lo reconocí siempre como un buen escritor, peo siempre lo dejé a un lado. No me interesaban las viejas historias quizás, los relatos que nos recuerdan lo que somos.
El día señalado se inscribe en la época de la Violencia colombiana, cuando era aún más difícil diferenciar de qué lado procedían los ataques con mayor sevicia, capaces de mayor atrocidad. Así, dentro de este marco llega a Tambo el padre Barrios, quien se inscribe en la tradición de Monseñor Domingo y de don Camilo, uno de esos curas humildes y soberbios, no por orgullo sino por la grandeza de sus actos; una de esas almas caritativas que se entregan del todo al prójimo en virtud de su fe.
Sin embargo, la fe de Barrios tropezará con la resequedad de Tambo, un pueblo dominado por un gamonal, el cojo, que convive con la amenaza de los guerrilleros que habitan el páramo. Paralelo a esto, a Tambo llega un hombre con el alma predispuesta a la venganza.
La trama, que como Danny señaló, es igual a la de muchas de las novelas que cubren la época de la Violencia (El padre que llega, el peligro latente, el gamonal del pueblo, la pobreza de sus habitantes, la aridez del pueblo) es atemperada por el lenguaje empleado, la riqueza de sus símbolos, la construcción de sus personajes.  
En medio de la violencia descrita (Como olvidar la descripción de la madre a quien le arrebatan su hijo del vientre para meterle un gallo aún vivo, dejándole la cabeza afuera y suturando la herida, para que la madre ultrajada sienta como se clavan en su vientre las garras y las espuelas del ave que intenta escapar) hay instantes de enorme ternura, como las conversaciones que el padre sostiene con el gamonal, el cojo, recordándole que es más que eso, más que un hombre que torció su destino y lo entregó a la ausencia de Dios; o aquel momento en que Otilia, una de las prostitutas del pueblo encuentra la mirada del alfarero,
Ella lo miró largamente y adivinó una frescura de sombra de monte, sintió deseos de tenderse en la hojarasca. Los pájaros que mató empezaron a cantar en su recuerdo, y las ramas a flotar y los pedruscos a sonar en el agua. Y ya no necesitó palabras para la comunicación suprema(p. 216)   

El día señalado es una de esas obras que muestran porque la literatura transforma el alma humana, le recuerda que es luminosa, que puede volar.   

LA TUMBA

Author: Diego Fernando Marín
lunes, febrero 8

Autor: Jim Butcher
Traducido por: Isabel Notario Matey
Editorial: La factoría de ideas
Recomendado para: Jóvenes lectores
Novela

     La palabra saga traduce simplemente historia y se origina por allá en las narraciones nórdicas. Así, hay títulos como Saga de Egil Skallagrimson  o Saga de Víglundar o Saga de Grettir. Al parecer las sagas tuvieron un origen en la oralidad y luego se empezaron a ver plasmadas por escritos. La única que recuerdo haber leído, la Saga de Egil Sakallagrimson, narra la historia de un hombre que es un poeta y un guerrero y un proscrito, y que si nos fiamos de las palabras de Borges, es el reflejo de un habitante típico de las tierras del norte.   
     En algún momento la palabra saga comenzó a ser empleada para historias de fantasía que demandaban más de un volumen para ser completadas. Así, algunos hablan de la saga de El señor de los anillos o de la saga de Canción de hielo y fuego, incluso de Saga Divergente o saga Star Wars. Las sagas parecen abundar el día de hoy.
     Sin embargo, el uso de personajes que extendía su vida y obra durante más de un volumen es de larga data. Recordemos a Sherlock Holmes o las narraciones de las mil noches y una noche, incluso algunas de las obras históricas de Shakespeare y el mismo Quijote de Cervantes.  
     Más debe reconocerse que el origen de muchas sagas de hoy en día deben su origen a intereses más económicos que narrativos. Como si no podríamos explicarnos que se lance un nuevo libro de Crepúsculo de Stephenie Meyers que aborda el mismo relato con los géneros cambiados, o que un relato como El Hobbit haya sido extendido de manera innecesaria en su adaptación al cine.
     Hay sagas y sagas por supuesto. Una de ellas es la de Mundodisco del genial Terry Pratchett, otra de ellas es la saga de Harry Dresden de Jim Butcher. A diferencia de las sagas juveniles que hoy en día imperan, los libros de Butcher pueden ser leídos de manera independiente y cada uno de ellos va mostrando una ampliación del mundo en el que habita el protagonista.
     Harry Dresden es el único mago de Chicago, un representante del Consejo Blanco, ahijado de una Sidhe y una suerte de miembro de honor de una manada de hombres lobo. Con todo, no es esto lo más relevante de sus relatos- que ya llevan diez traducidos, solo tres han ido llegando de uno a uno a Colombia- sino la forma en que poco a poco, paso a paso, libro a libro el círculo en el que se mueve se va ampliando, complejizando. Si en el primer libro es un mago a sueldo de la policía, en el segundo se muestra otras criaturas como los hombres lobos, en el tercero se asiste al mundo de Fantasía, de los Sidhe, con sus propios protocolos y normas. Lentamente, paso a paso, las barreras de la realidad van cediendo.
     Desde el lado del discurso de género, las Saga Dresden está tejida a la antigua, e incluso, si así se quiere leer, con algo de misoginia: algunas de sus más grandes adversarias son mujeres o, por el contrario, son mujeres necesitadas de un campeón a su lado. Pero este es solo un aspecto, del que no estoy seguro que resista un examen denodado, que no mengua el encanto de su obra.

     Habrá Dresden para rato si el público quiere, y si aceptas hacerle un lugar en tu estantería, convertirlo en una puerta a un mundo poblado de magia acechando justo en los intersticios del nuestro.     
miércoles, febrero 3

Autor: David Foster Wallace
Traducido por: Javier Calvo
Editorial: Debolsillo
Recomendado para: Grandes lectores
No ficción

     Conocí este libro a través de María Paulina, una alumna de penúltimo año de bachillerato, quien realizó una reseña de este libro mientras buscaba evadir su exploración de temas académicos para realizar su trabajo de grado. Sin embargo, la reseña resultante fue lo suficientemente buena que deje pasar el tema y le di una buena calificación junto con una línea con mi letra cuneiforme en donde le decía que me había hecho ganas de leerme el libro. Los chicos tienen un corazón generoso, sobre todo las chicas que leen, dos días después María Paulina me llevó el libro para que me lo leyera. La experiencia ha resultado mucho mejor de lo esperado.
     El mundo capitalista nos ha enseñado a matarnos mucho tiempo, muchas horas al día, para que en algún momento nos demos unas vacaciones que sean inolvidables. Por lo general –No puedo dejar de recordar al principito mientras terminaba de hablar sobre las píldoras que quitaban la sed diciendo que emplearía todo el tiempo ahorrado en caminar con tranquilidad hasta un pozo para beber- la fantasía de las vacaciones consiste en hacer lo mínimo posible en cualquier lugar tropical, lleno de palmeras y de playa. Eso, o un crucero.
     Los cruceros nunca me han llamado la atención en particular, y mucho menos después de leer el reportaje de David Foster Wallace. Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer es el relato de un periodista paranoico semiagarofobico que se sumerge en el blanco corazón de los mares a bordo de un gigantesco crucero de lujo, todo ello pagado por la prestigiosa revista Harper´s. Lo que podría ser el sueño de muchos, resulta ser la pesadilla de este periodista.
     Foster Wallace comienza haciendo un recuento de todo lo visto, de todo lo vivido en su semana, desde la patética espera en una suerte de hangar [Una segunda señora (…)tiene un megáfono y repite una y otra vez que no nos preocupemos por nuestro equipaje, que nos seguirá más tarde, y por lo visto solamente a mí me parece un momento aterrador por su eco involuntario de La lista de Schindler en que embarcan a la gente para Auschwitz (p. 29)] , pasando por la sensación de ser odiado por el capitán de la nave, su contemplación de las multitudes que descienden a los puertos [No importa que esté aquí arriba o ahí abajo, soy un turista americano, y por tanto ex officio corpulento, rollizo, rubicundo, escandaloso, malcriado, preocupado por su aspecto, avergonzado, desesperante y codicioso: la única especie de bovino carnívoro que se conoce en el mundo (p. 91)] hasta la introspección de su –nuestra- insaciable capacidad de pedir siempre más. Y todo ello contando de la manera más delirante posible, como en aquel instante en que decide averiguar en qué momento arreglan su cuarto y descubre que si se demora más de 29 minutos de alguna manera mágica su cuarto está limpio y organizado, pero si se demora menos tiempo todo sigue igual, o las páginas donde teme que finalmente el capitán del crucero ha encontrado la mejor manera de deshacerse de él, a través de la fuerte succión del sanitario (No sé porque tengo la fuerte necesidad de escribir la palabra retrete).
     Cada recuerdo, cada momento, cada diálogo, escrito con un enorme humor negro que hace trizas de alguna manera todo, incluso lo que parece admirar. Sobre todo si se refiere a sí mismo. Así, algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, se convierte en una experiencia divertida que me hizo buscar casi de inmediato La broma infinita, y esperar leer más del autor en poco tiempo.
    

        

RETRATOS DE CAROLINA

Author: Diego Fernando Marín
martes, febrero 2

Autora: Lygia Bojunga
Traducido por: Santiago Ochoa
Editorial: Grupo Editorial Norma
Recomendado para: Jóvenes lectores
Novela

Ser lector es hacer parte de una comunidad que en un aspecto de su vida se identifica con la lectura. Así, los lectores hablan entre sí de sus vidas, odios, amores, películas y, por supuesto, de libros.  No solo de los clásicos o los best sellers, en ocasiones sale el tema de la calidad literaria, en otras del último libro publicado por tal o cual autor, del último libro adquirido o recordado o, como en este caso, del último leído que es digno de recomendación.
Retratos de Carolina fue descubierto por Danny entre las estanterías de la biblioteca escolar, mientras hacía una selección de libros escritos por mujeres para recomendarles a los chicos (Hoy la exhibición es de libros firmados por escritores a los que Danny se ha acercado a lo largo de los últimos cinco años para pedirles un autógrafo para la biblioteca del colegio). Por supuesto el nombre de Lygia Bojunga no le era desconocido, razón por la cual se sumergió entre sus letras para acto seguido hablar de él como quien no quiere la cosa.
Las recomendaciones entre los lectores suelen empezar algo así como: Mirá –hay que recordar que soy caleño- acabo de leerme un libro… y terminar con …a vos te gustaría oís. En este caso la verdad, el resumen de Danny si me atrajo, de manera tal que paso de inmediato a mi cola de libros para leer  (¿Vos no tenés el día señalado también? – me pregunta Danny mientras me hace el préstamo de Retratos de Carolina. Le digo que sí, pero que me llamó la atención el que me acaba de describir. ¿Y por qué no volvés por él cuando acabés el otro? Aclaro que Danny tiene que luchar contra la perenne costumbre de los docentes de tomar prestados libros para que acumulen polvo en sus mesas de trabajo. Así que solo lo mando al diablo, le recuerdo que soy su mejor usuario y me llevo Retratos de Carolina.)
Bojunga no es nueva en la literatura, y su oficio le ha valido los premios Astrid Lindgren y el Hans Christian Andersen. No es nueva en la literatura y eso se nota en cada palabra, en cada frase de esta novela. No borda frases con una retórica complicada. Nos cuenta la vida y desengaños de Carolina en varias instantáneas a lo largo de su vida, nos la dibuja curiosa, juguetona, inteligente, autónoma, adorando a su padre, enamorándose de los espacios; siendo terca, mandona, apasionada y, también, tonta. Así, el lector conoce a Carolina desde sus seis años y la sigue hasta que se rebela contra su autora, rompiéndose la cuarta pared como recurso narrativo, para exigirle un final más positivo (No feliz, solo positivo) de sus acciones y posibilidades. Bojunga accede ante Carolina, pero, como todo escritor, termina haciendo lo que se le da la gana.    
Por otro lado, se trata de un libro profundamente feménino, no porque su protagonista sea mujer, sino porque habla desde el lugar y sensibilidad de la mujer, sin pintar una criatura dócil sin voz. Por el contrario, Carolina tiene una forma propia de ver el mundo, de fijarse en los objetos que lo amueblan,
Quien diseñó el escritorio obviamente tenía problemas relacionados con lo convencional: No sólo este era diferente a la mayoría de los escritorios, sino que, en sí mismo, no se repetía. Así, las gavetas que se situaban a los dos lados, vecinas del espacio vacío donde el papá extendía las piernas, no solo tenían alturas diferentes, sino que el interior también variaba: las más altas no tenían compartimientos adecuados para documentos y ficheros; las del medio tenían compartimientos que también variaban; dos de ellas tenían llave(los asuntos íntimos), las otras, sólo manijas; además del espacio para las piernas, una de altura pequeñísima, donde el papá dejaba bolígrafos, lápices, borradores, resaltadores, cortapapeles, tijeras, ganchos y un montón de artículos imprescindibles que encontraban allí su morada ideal. (p. 79)
Yo que no hablo de libros sino por el medio del blog, y en algunas ocasiones puedo balbucear una que otra idea, te pregunto Danny, ¿Cuándo dejó aquí de hablarse de un escritorio y se pasó a describir un alma?, ¿cómo se llama esa figura literaria? Así que a riesgo de seguir de manera indefinida, a la manera de Neruda con su Libro de las preguntas, y sabiendo que seguiremos nuestra conversación en los pasillos del colegio –al menos mientras se pueda- solo puedo terminar agradeciéndote esta recomendación que hoy hago a los lectores.

LOGICOMIX. Una búsqueda épica de la verdad

Author: Diego Fernando Marín
lunes, febrero 1

Texto: Apostolos Doxiadis y Christos H. Papadimitriou
Ilustraciones: Alecos Papadatos
Color: Annie Di Donna
Traducido por: Julia Osuna Aguilar
Editorial: Sins entido
Recomendado para: Jóvenes lectores
Novela gráfica

     Para muchos hablar de lógica es hablar de sentido común. Así, lógico se relaciona con algo obvio. Día a día se habla de aquello que es lógico, de que debe actuarse según dicta la lógica. Sin embargo también es día a día más difícil tomar decisiones de acuerdo a la lógica. Recuerden a la mujer que no abandona al hombre que la golpea, al chico que insiste en tomar drogas a pesar de saber el futuro que le espera, a la persona que maneja texteando o bajo efectos del alcohol.
     Más complicado es cuando se habla de lógica bajo los parámetros de la filosofía o la matemática. Pues entonces la lógica se reviste de un lenguaje que le es propio y es tan abstracto que muchos de quienes intentaron bordearon los caminos de la desesperación y la locura, se atrevieron a buscar la verdad.
     Logicomix es una novela gráfica que se atreve a ir donde otras novelas biográficas no se han atrevido, a los mismos entresijos de uno de los creadores de la lógica contemporánea, Bertrand Russell. Y decimos se atreve, porque el tema no es para nada sencillo, no es la literaria vida de García Márquez o de Rulfo, ni la patética existencia ratonil que se puede tener siendo judío en la Europa de la Segunda Guerra Mundial. Tampoco se quiere decir que la vida de Russell haya sido desapasionada y desprovista de interés, empero está atravesada por un campo que de una u otra forma todos tenemos o hemos temido, la lógica, la lógica matemática.
     Pero donde otros hubieran perdido la cabeza, la dupla Doxiadis – Papadimitriou, rompiendo la cuarta pared, dialogando entre ellos, viajando entre el tiempo de la narración y el tiempo de lo narrado, componen un cuadro atractivo con muchos de los grandes personajes de la lógica y la matemática, como Wittgenstein o Gödel, convirtiendo a Logicomix  en una obra de obligada consulta para quien quiera ingresar al mundo de la lógica por una puerta amable. Empero, también debe advertirse que no se trata de una obra de lógica para dummies o un manual acerca de la lógica. Aunque la obra aborde alguno de los temas y elementos más importantes de la materia funciona más bien como un abrebocas, una pieza de interés, un portal para un mundo en donde la verdad y la locura están tomadas de la mano, mordiéndose la cola, al filo del abismo…
“Pon a un hombre al filo del abismo y –en el improbable caso de que no se caiga- se convertirá en un místico o en un loco… ¡lo que probablemente sea lo mismo!” (p. 253)