Google+ Followers

Nuestros visitantes

Nuestro archivo

Nuestros seguidores

Con la tecnología de Blogger.

Servicios ofrecidos

  • Conferencia: Stephen King y la lectura de terror en el aula.
  • Conferencia: La promoción de lectura y las TIC´s
  • Conferencia: El rol del maestro en la promoción de lectura
  • Conferencia: El papel del lobo en los cuentos de hadas
  • Conferencia: Lectura autónoma, lectura competente
  • Conferencia: Del mito a la ciencia ficción, una historia
  • Taller de intervención de textos en el aula.
  • Taller de narración oral.
  • Taller de lectura para padres y docentes
  • Taller de lectura en voz alta para padres y docentes.
  • Taller sobre manejo de Bullyng.
  • Organización de clubes de lectura en colegios.

Ads 468x60px

Se ha producido un error en este gadget.
Se ha producido un error en este gadget.

Seguidores

Featured Posts

You can replace this text by going to "Layout" and then "Page Elements" section. Edit " About "

Entradas populares

Recent Posts

De lectores e índices de lectura.

Author: Diego Fernando Marín
viernes, febrero 27
No creo en los índices de lectura de la Cámara Colombiana del Libro (CCL). No creo por varias razones. La primera de ellas tiene que ver con los encuestados, no he encontrado a nadie, no conozco a nadie a quien se le haya realizado una encuesta de este tipo ni en Cali ni en Bogotá ni en Medellín. Si existe algún encuestado que haya leído estas líneas por favor hágamelo saber.
En segundo lugar la CCL tiene en cuenta producción y distribución tradicional. Hasta donde mi leal saber entiende las librerías de viejo no están incluidas en la encuesta. Personalmente compro muchos libros de segunda a precios en verdad ridículos, sé de mucha gente que lo hace.
En tercer lugar no creo que la gente no lea. No lee lo que nosotros consideramos que deba leer. Las cifras de ventas de periódicos como “La Chiva”, “El Espacio”, “Q`hubo” y El Caleño” entre otros tantos diarios populares, son increíbles. Las cifras de ventas de las revistas de farándula son astronómicas. Todos los días veo gente leyendo, las veo en buses, salas de espera, bibliotecas públicas y en cafeterías. En esos mismos lugares sin embargo no veo ningún canal de distribución de libros (al menso en Cali, no conozco bien el caso de Bogotá, en donde parecen más despiertos) ni de material impreso.
En cuarto lugar la CCL se halla interesada en que la gente lea libros impresos principalmente en detrimento de otros formatos de texto. Se dice que la internet no sirve (cuántos no leen hoy en palm, teléfonos celulares, reproductores de música los libros que se han descargado de internet). Aspectos similares pueden tenerse en cuenta con otros formatos y otros tipos de material que si se lee (revistas, periódicos, semanarios, la biblia, etc.)
En quinto lugar las encuestas de la CCL parecen no considerar lectores a los niños y jóvenes. Sólo en 2205 comenzaron a considerarse los hábitos lectores de niños entre los 5 y los doce años. No conozco que estas cifras se divulguen (cuando leo cifras resulta que comienzan a hablar a partir de los doce años) cuando son los niños en estas franjas de edad los principales consumidores de libros impresos. Me surge la pregunta, ¿Los niños menores de cinco años no pueden ser considerados lectores?
Una forma de realizar una encuesta tiene que ver mucho con la conceptualización que se tiene de leer, por supuesto y dados estos cuestionamientos me parece (sé que a muchos otros también) que la CCL debería revisar su conceptualización sobre lo que considera que es leer antes de realizar una nueva encuesta de lectura.

Autores: Eric Carle

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, febrero 25


Eric Carle es de esos artistas inolvidables. Como autor, cuya obra ha sido traducida a más de 40 idiomas, es fácilmente reconocible por su sencillez y calidad; como ilustrador, su técnica que combina el collage y la acuarela es impactante y cautivadora. Prueba de esto es que su obra más famosa, “La pequeña oruga glotona”, cumple 40 años de publicación sin perder su vigencia.
Aunque Carle fue educado en Alemania, su origen es norteamericano lugar donde volvió a los 23 años. Desde el momento que llegó se dedicó al trabajo gráfico, primero en el New York Times y posteriormente entraría al mundo de la ilustración para niños.
La mayor parte de su obra esta dirigida en niveles de lectura “para bebés” y “para los pequeños”, destacándose títulos como, “El camaleón camaleónico” y “la mariquita gruñona”.
Para quienes quieran ver una narración animada de “La pequeña oruga glotona” en su idioma original pueden hacerlo en: http://www.youtube.com/watch?v=HpISHA8Fs4w

Pueden encontrar mayor información en su página web: http://www.eric-carle.com/home.html

Red de promotores de lectura

Author: Diego Fernando Marín
viernes, febrero 20
Hay quienes somos vox clamantis in deserto y hay quienes se consagran como pivotes de organizaciones.
En Cali, la existencia de promotores de lectura es apenas existente y se aglutinan bien que mal en torno a cuatro entidades principalmente, a saber, la Fundación Carvajal, la Biblioteca Departamental, la biblioteca del Centro Cultural Comfandi y la biblioteca Comfenalco. Por supuesto no son las únicas pero si las más visibles y su campo de acción abarca también otros municipios del valle del cauca a través de sus redes organizacionales. Sin embargo estas entidades se hallan lejos de presentar un frente unido ya que no existe un proyecto municipal y/o departamental que las aúna y haga mayos su representación frente al público. Esa falta de representación es tan relevante que muchos taxistas ignoran el lugar en que se hallan estas entidades.
En Medellín, la promoción de lectura se halla mucho más organizada y su representación es más acertada por varias razones, la más importante de ellas, por la existencia de programas de lectura viabilizados desde su mismo gobierno municipal.
Bogotá, por supuesto, es otra cosa. En ella tienen su sede las entidades rectoras de la promoción de lectura a nivel nacional, hablamos por supuesto de Fundalectura, Asolectura y el Cerlalc, entre otras entidades grandes y pequeñas. Sin embargo a pesar de que ellas manejan el mayor número de promotores de lectura existentes ninguna de ellas se ha propuesto la tarea de organizar en un solo frente unido a los diferentes promotores de lectura. Esa tarea ha quedado en manos de una sola persona, representante de una institución que apenas tiene unos cuantos años y que desde ya se perfila como una protagonista de la Promoción de lectura en el país, hablo de Liliana Moreno, organizadora de la Fundación Letra Viva.
El año anterior la Fundación Letra Viva se encargó de hacer el primer encuentro de Promotores de lectura con invitados tanto nacionales como internacionales y hace unas cuantas semanas propuso la existencia de una Red de Promotores de Lectura. Dicha Red que apenas va tomando forma en una red social de internet, apunta a organizar a los Promotores de Lectura de todo el país.
En Colombia la promoción de lectura es un vicio nuevo y que apenas está tomando forma, la mayor parte de quienes se reconocen como tal provienen en general de bibliotecas y de la participación ocasional en programas como el PNLB (Plan Nacional de Lecturas y Bibliotecas) y Mil Manera de Leer, entre otros, amen de gestionar proyectos y actividades independientes. En países como México la promoción de lectura es tan importante que una de sus más arraigados organizaciones es precisamente la que corresponde a los promotores de lectura, no como individuos dispersos sino como una entidad nacional que organiza congresos, simposios y cursos que busca profesionalizar a sus integrantes.
Saludamos pues con verdadero placer el surgimiento del espíritu de una organización con dichas características en nuestro país e invitamos a todos aquellos que se reconocen como promotores de lectura a integrarse en: http://promotoresdelectura.ning.com/
jueves, febrero 19




Autor: M. Night Shyamalan
Ilustrado por: Crash MacCreery.
Editorial Berenice.
Libro Álbum.
Recomendado para Primeros Lectores.

Conocí el libro accidentalmente en una librería mientras escarbaba entre libros de antropología y diseño gráfico. El por qué estaba ubicado ahí es todavía un secreto para mí. Desde su primera lectura me encantó, no sólo por la referencia a la película sino por su factura y composición.
M. Night Shyamalan no es un autor típico de libros para niños, de hecho este es su único trabajo editorial, sin embargo tiene la costumbre de relatarles historias a sus hijos antes de ir a dormir y una de estas historias es “La Joven del agua”. Tal y como lo explica el autor, la historia ha tomado la vera de un mito familiar que siempre cambia y se metamorfosea. Quizás ese es uno de los mayores aciertos del libro, de alguna manera no está definido. Estamos ante una historia que puede ser muchas historias, que involucra la noche, la fantasía, el deber, el heroísmo y la realidad, todo ello estructurado de una manera muy poco convencional en un libro para niños.
A pesar de la traducción, un poco descuidada y repetitiva en un par de páginas, la historia es perfecta a la hora de leerles cuentos de misterio. De misterio, no de miedo. “La joven del agua” no da miedo de la manera que los pequeños esperarían que de miedo, por lo tanto no es aconsejable anunciarlo como una historia de miedo.

Poema

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, febrero 18
La estanterías, muy altas, se curvan,
bajo mil almas durmientes.
Silencio, preñado de esperanza...
Cada vez que abro un libro,
se despierta un alma.

Xi Chuan, Libros.
Encontrado en Sangre de Tinta.

El placer y la lectura

Author: Diego Fernando Marín


Leo “Corazón de Tinta” de Cornelia Funke. Encuentro un pasaje donde Meggie, la pequeña protagonista, ve un libro encerrado en una vitrina. Un libro con ilustraciones bellísimas, probablemente un incunable. Meggie se queda anonadada mirando el libro y su tía al verla le dice:
– ¡Sí, el arte de decorar libros! –dijo. –Antes sólo los ricos sabían leer. Por eso a los pobres les ofrecían imágenes que acompañaban a las letras para que pudieran entender las narraciones. Como es natural no se pensaba en proporcionarles placer, los pobres estaban en el mundo para trabajar, no para ser felices o contemplar bellas ilustraciones. No, qué va. Se pretendía instruirlos. Casi siempre con historias bíblicas bien conocidas por todo el mundo. Los libros se exponían en las iglesias y cada día se pasaba una página para enseñar una nueva estampa.
Al leer este pasaje no pude evitar pensar en la educación actual y en la manera en la que hoy en día en muchos lugares (en muchos, afortunadamente no en todos) se transmite el amor por la lectura.
Los niños son nuestros campesinos medievales, deben ser conducidos e instruidos de tal manera que no lleguen a conocer el placer del ocio y de la lectura. Para ellos el futuro se reducirá a ser productivos. Esta última afirmación no es exagerada. Recordemos que todo el plan de educación propuesto por nuestro presidente se basa en la productividad, en la capacidad de las escuelas de producir hombres, mujeres y niños productivos. Hombres, mujeres y niños que no tendrán lugar para el placer. Sin embargo las ciudades más reconocidas por su influencia en nuestra cultura pertenecían a culturas en donde el ocio y el placer tenían un lugar preponderante.
No tenemos el derecho de negarle a nadie el placer de tumbarse a leer un libro por el simple hecho de hacerlo, sin esperar verlo convertido, una vez terminada su lectura, en un hombre más educado o sabio. Los patanes también leen y, en ocasiones, también escriben. La lectura no redime ni es una panacea, eso también hay que recordarlo. Han sido personas educadas los responsables de enfrentar en guerras a las naciones o alimentarse de sus despojos.
martes, febrero 17

La artificialidad e este tipo de clasificación se la debemos principalmente a la escuela con el surgimiento del plan lector. La escuela, esa creadora de ordenes artificiales, necesitaba una guía para que los docentes supieran cuales eran los libros más adecuados para un curso que por lo regular estaba compuesto de 35 a 50 alumnos y, por ende, la empresa editorial ofreció una forma de guiar a los docentes para poder elegir de manera más fácil (para muchos docentes es mejor así, ya que de otra forma tendrían que leerlos, pero esa es otra cuestión) los libros para sus cursos. Se atiende pues a la estandarización y a la generalización de los alumnos como masa.
Por supuesto que es más difícil atender a una clasificación por niveles de lectura, es más difícil para padres y maestros, pero es más natural en el trabajo con los niños.
La invitación, si eres padre, maestro, o trabajas con niños, es que te tomes un tiempo para saber el desarrollo lector de cada niño, así seguir, ayudarlo, con su proceso puede ser mucho más fácil y menos traumático para él.
lunes, febrero 16



Antaño, las bibliotecas constituían unos órdenes cerrados a los que no se tenía acceso fácilmente. Ese universo estaba guardado además por un Cerbero rígido que tenía poderes monásticos sobre los libros y que decidía demás si quien consultaba podía, debía, o estaba en edad de leer lo que su curiosidad le indicaba. Por ejemplo, pedir a la edad de doce años un libro como “Pantaleón y las visitadoras” podía terminar en un fuerte interrogatorio sobre la moral del lector.
La clasificación de los libros por edades cumple una función similar a la de esos Cerberos de antaño, procura organizar los libros de tal manera que no haya posibilidad de contaminación moral alguna a la hora de elegir un libro para un niño. Y sí, el problema es de moral.
Para muchos padres y docentes, principalmente (las editoriales se mueven conforme unas demandas, eso lo veremos en una próxima ocasión), la lectura es una ventana a mundos peligrosos que debe tener control alguno. Se cuidan mucho que esos terribles sucesos del “sezo” (imagínese la frase pronunciada por una voz chillona y con las vocales arrastradas) puedan aparecer en un libro para niños y jóvenes; dios no lo quiera, o, ¡por dios!, como le pueden hablar a los niños de cosas que no sean los paraísos de mermeladas. La lectura es permitida para los niños en muchas ocasiones porque instruyen, porque son didácticos y moralizantes (sobre este punto trataremos en una próxima ocasión), por lo tanto se pretende que sus contenidos traten de fabulas y ejemplos alegóricos acerca del buen comportamiento y a medida que crecen se les permite la inclusión de temas que traten sus conflictos actuales pero siempre que ello pase por un tamiz moral (son incontables las hordas de docentes y padres felices porque los jóvenes leen “Juventud en Éxtasis”, libro conservador y moralizante donde los haya).
La clasificación de libros por edades mantiene además una ilusión de progresión que no existe. Es decir, como si los libros fueran obstáculos a saltar, como si al tener determinado número de años sólo se pudiera tener acceso a un determinado número de libros, estando los demás o muy avanzados o muy atrasados para acceder a ellos.
La clasificación por niveles de lectura que hemos trabajado en este blog corresponde a la realizada por Jim Trelease, uno de los más grandes difusores de lo que podríamos denominar “cultura de la lectura” en Estados Unidos. Sin embargo no es la única. Editoriales como Fondo de Cultura Económica y Alfaguara, en su colección Nidos para la lectura, tienen su propia clasificación por niveles de lectura. La intención en este caso es la de guiar a padres y docentes en la elección de los libros para niños teniendo en cuenta los avances personales de cada niño respecto a su proceso lector. Eso quiere decir que hay diferencias en los procesos conforme las edades.
La clasificación de libros por edades estandariza, la clasificación por niveles de lectura, individualiza al niño teniendo en cuenta sus avances y sus deseos.

Niveles de lectura VI: Grandes lectores

Author: Diego Fernando Marín
viernes, febrero 13

Este nivel corresponde a las personas que no necesitan ningún tipo de promoción para leer, son lo que podríamos llamar lectores autónomos, no sólo por su dominio del código alfabético sino también por que ellos mismos buscan, critican, interpretan, comparan y comparten lo que están leyendo.
El apelativo de grandes lectores no debe considerarse exclusivo de los personajes adocenados que leen de manera exclusiva las obras pertenecientes al canon clásico. No, se trata de la conformación de un hábito de lectura regular.
Los seis niveles de lectura que hemos mencionado en los últimos días corresponden a la clasificación realizada por el norteamericano Jim Trelease en su libro “Manual de la lectura en voz alta”, publicada por Fundalectura. Esta clasificación es sólo una de las tantas existentes y se ha compartido como alternativa ala clasificación por edades que tradicionalmente presentan la mayor parte de los libros dirigidos al público infantil y juvenil.
En la próxima oportunidad veremos las ventajas de la clasificación por niveles de lectura frente a la clasificación por edades.

Niveles de lectura V: Jóvenes lectores

Author: Diego Fernando Marín
jueves, febrero 12

A pesar de lo que la mayoría de las personas piensan, los jóvenes sí leen. ¿Qué leen? Otra cosa. Veamos.
En la introducción a una antología de ciencia ficción, Orson Scott Card (un maestro de la fantasía y la ciencia ficción) afirma que en las escuelas y universidades estadounidenses (la afirmación también es aplicable a nuestro contexto) los docentes desconocen por completo lo que leen los jóvenes, desconocen casi por entero la ciencia ficción y la fantasía, cuando no simplemente la descalifican porque no sigue los estándares del canon clásico.
En su columna “Pop of King”, el escritor Stephen King, afirma casi con dolor que “Crepúsculo” de Stephenie Meyer, no estaba incluido en una selección de los 10 libros más vendidos del mes porque se le clasificaba como literatura juvenil.
No se trata de que los adolescentes (también los pre) no lean, se trata de que en muchas ocasiones se subvalora, cuando no simplemente se desconoce, lo que ellos leen. Si leen terror se les descalifica, si leen a Paulo Coehlo se les descalifica, si leen revistas, best sellers, guiones adaptados se les pide que lean algo serio, que lean los clásicos.
Lo graciosos del caso es que en muchas ocasiones, aquellos que leen a Stephenie Meyer terminan leyendo literatura del siglo XIX porque aparece citada en sus libros.
Al igual que con los bebés, los niños y los lectores en formación, los jóvenes piden a gritos (sin exagerar) que los guíen en sus procesos de lectura pero teniendo en cuenta sus gustos y sus intereses. Piden, principalmente, que los tengan en cuenta como personas autónomas que se están formando.
Ese es el factor principal a tener en cuenta cuando se piensa en realizar promoción de lectura entre los jóvenes, sus gustos, sus intereses, sus cuestionamientos. Lo último, como siempre, debe ser el acoso, la intervención y la coacción. No importa si Shakespeare no es de sus intereses, si es para ellos algún día lo leerán, así como a Borges, Martín Amis o García Márquez.

Niveles de lectura IV. Lectores en marcha.

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, febrero 11

Los niños ya comienzan a realizar sus primeras lecturas de manera completamente autónoma, sin necesidad de padres o maestros. Comienzan a mostrar su placer a leer y les encanta demostrar que ya son capaces de hacerlo sólo.
Antes esta demostración de autonomía la mayor parte de los adultos decide dejar de compartir los momentos de lectura con los niños lo que en muchos casos se convierte en un problema. Para los niños la lectura en voz alta es un momento de compañía y placer que tiene con el adulto, es un instante de intimidad y confianza y que en muchos casos suele ser el único que tienen ya con sus padres. Adquirir el manejo del código no tiene que entrañar, por necesidad, perder sus lectores preferidos. Muchos padres en esta edad se angustian porque los niños sólo quieren que ellos les lean. Esto es explicable si no hay muchas otras actividades que compartan juntos.
Se puede ahora leerles novelas cortas, por capítulos y durante sesiones que pueden abarcar más de una semana. La lectura autónoma silenciosa comienza también a durar más tiempo.

Niveles de lectura III: Lectores en marcha

Author: Diego Fernando Marín
martes, febrero 10

El error es común. Mientras los padres han realizado un acompañamiento permanente al niño durante sus primeros años como lector, mientras le han leído en voz alta y han ido construyendo su primera biblioteca, mientras le han enseñado a manejar los libros y cuidarlos, todo va viento en popa dentro de esas ganas de leer. Incluso algunos padres no aguantan que el niño haga sus primeros pinitos en el colegio y ya le están enseñando a leer.
Sin embargo en cuanto el niño cruza la puerta de una entidad educativa, los padres parecen pretender que ya no tienen nada que hacer en la transmisión del placer de la lectura, es como si con la adquisición del código alfabético, ya fuera problema de cada niño si quiere leer o no.
Al contrario, es esta época una de las más delicada en su desarrollo como lector, ya que necesita ese continuo acompañamiento. Durante esta etapa, la lectura en voz alta puede tornarse un poco molesta en algunos casos para el adulto ya que el niño comenzará a querer ir descifrando las palabras por sí mismo, pero el niño necesita la compañía de su padre en esa lectura y relectura constante de sus libros, en ese descubrimiento del lenguaje y de la apropiación que está haciendo de él.
Algunos niños a esta edad pueden comenzar a leer en silencio.

Los libros no son para bebés

Author: Diego Fernando Marín
lunes, febrero 9
El libro se llama “El Nacimiento”, es publicado por editorial La Galera y sus responsables son Pascale de Bourgoing y Nadine Hahn (aunque cosa curiosa, la portada reza eso, sin embargo en la hoja de presentación interior aparece como el posible ilustrador Eric Gasté, y de Nadine no se dice ni pío). El libro pertenece a la colección A través de la ventana y es recomendado para niños a partir de los dos años. A partir de los dos años. Esto es importante.
La idea de la colección es bonita. Las páginas están atravesadas por una lámina de acetato en la que se transporta un elemento entre las páginas enfrentadas. Por ejemplo, una bañera que está en un lado, se traslada al otro para que la mamá bañe al niño. En resumen parece tratarse de uno de esos libros irrisorios que aparecen en la historia de la literatura infantil, hasta que se llega a la última página.
“El nacimiento” relata todos los sucesos que traen consigo la llegada de un segundo hijo a la familia de los osos. La atención se centra en el bebé y trae consigo el apartamiento del hermano mayor, Martín. Cuando al fin la madre tiene tiempo para Martín, leemos la frase: “Mamá cuenta un cuento a Martín, ¡los cuentos no son para bebés!”
Todavía me pregunto, a quién en su sano juicio se le ocurrió la brillante idea de publicar un libro con esa idea digna del Medioevo. Si precisamente lo que se busca en este momento es que se les lea a los niños desde antes del nacimiento. Sin embargo, la idea va más allá, busca proseguir con esa tradición diabólica que pretende que sólo a determinadas edades se puede tomar cierto tipo de libros. Si proseguimos con al idea de “¡El nacimiento!”, a los dos años se leen cuentos para los niños (seguramente antes no se les lee porque se consideran que no entienden y ya), sólo a los dieciocho se podrán tomar libros como “los diarios” de Anais Nin o “Sexus” de Herman Miller o “La puta de Babilonia” de Vallejo. Claro, hay que tener cierta edad para leer ciertos libros. La consigna del libro, es la misma consigna de los educadores del Siglo XIX que perduraría hasta mediados del Siglo XX, la idea de que hay libros buenos y malos, la idea de perpetuar estructuras morales a través de los libros, la idea de que la única función de los libros es instruir.

Niveles de lectura II: Para los pequeños.

Author: Diego Fernando Marín
viernes, febrero 6

La lectura en voz alta ha de seguir acompañando el proceso. Aunque el niño ya buscará ojear el libro por sí mismo, y en algunos casos, insistirá en verlos por sí solo, no debe dejarse el acompañamiento permanente. La lectura en voz alta se ha convertido para muchos niños en sinónimo de tiempo placentero compartido con el adulto, razón por la cual ha de continuarse.
Ya las primeras canciones pueden aparecer en los libros, los primeros poemas, los primeros juegos de palabras. Es la época de los limericks, las rimas absurdas, los trabalenguas e incluso algunas adivinanzas. El libro ya debe comenzar aquí a ser el protagonista, el soporte principal, de la lectura.
Muchos padres preguntan: ¿Cómo les leo en voz alta a mis niños?
No hay ninguna técnica en especial para ello, el factor que debe primar es la comodidad. Hay quienes se sienten cómodos haciendo voces y gestos y hay quienes no. Lo importante sin embargo es que se lea algo con gusto y no por pasar a otra cosa. Si no tiene ganas de hacerlo no lo haga en el momento. Sus propias impresiones de lectura irán marcando al niño, si este percibe desazón, pereza, aburrimiento o premura en el momento en el que se le lee, comenzará a asociar esas sensaciones con los libros y la lectura (si tiene preguntas en especial sobre esta actividad, no dude en escribirme).
Se sugiere así mismo comenzar a pasar un dedo por debajo de lo que se le va leyendo, así el niño comenzará a asociar lo que se le cuenta con lo que se le lee.
Un elemento que se debe tener claro es que estos dos primeros niveles en la lectura son claves a la hora de formar los futuros lectores porque aún se ve la lectura como una actividad exclusivamente placentera, nada que ver con la obligación o el deber.

Niveles de Lectura I: para bebés

Author: Diego Fernando Marín
jueves, febrero 5

Es común encontrarse con padres que no saben como iniciar a sus niños en la lectura. Hay preguntas frecuentes:
¿A qué edad debo comenzar a leerles?, ¿Qué tipo de libros son los más convenientes?, ¿Cómo elijo los mejores libros para ellos?, ¿Cuándo debo dejar de leerles?
Empecemos con la primera pregunta. El momento recomendado para empezar a leerle a un niño es a partir del cuarto mes de gestación. En ese momento el niño ya escucha y se le puede ir acostumbrando a la prosodia del lenguaje escrito que es diferente de la del lenguaje oral. Los primeros libros deben ser de aquellos que aguanten todo uso y todo trato, preferiblemente en materiales como el cartoné, la tela y el plástico. Hoy en día hay libros para todos los gustos y sobre todos los temas y, también, sobre todas las superficies. Existen libros que los acompañan en el baño, que los acompañan en la cama y que los acompañan a todo lado. Durante los primeros meses el lenguaje oral tiene tanta importancia como el lenguaje escrito, por eso es conveniente no sólo leerle sino jugar con ellos, el primer texto del mundo es el propio cuerpo. Se recomiendan las canciones, los juegos corporales tipo: “Este dedito comió un huevito….” Durante esta época poco importa el contenido de lo que se lea sino el hecho mismo de leerles. Es acostumbrar al niño a esa música propia del lenguaje, a estimularlo en su proceso. Se recomienda desde un inicio tenerles una pequeña biblioteca.
No importa que el niño no sepa lo que es un libro. Durante los primeros años, el libro será un juguete como otros tantos y sufrirá los mismos tratos. Sin embargo después del novemos mes se le puede ir enseñando como coger el libro y como usarlo correctamente.
Olvidémonos de los libros de Bob Esponja, Walt Disney o Warner Brothers (en otra columna veremos porqué), busquemos libros en colores vivos de alto contraste, con frases cortas y con temáticas variadas y observemos. El mismo niño pronto nos podrá ir mostrando cuales son sus gustos e intereses.
Para terminar de hablar sobre este primer nivel de lectura va una recomendación muy importante que luego retomaremos: Nunca comparta con un niño un libro que a usted no le guste.

La Isla de Armin Greder

Author: Diego Fernando Marín
miércoles, febrero 4

Me encontré el libro en la pasada feria del libro de Bogotá. Luego de haber navegado entre los insípidos libros de “Kung fu Panda”, la inofensiva colección de “Buenas Noches”, la conocidísima colección de “Ponte Poronte” de Ekaré, el repetido “Willy” de Fondo de Cultura Económica”, llegué por fin al stand de Plaza & Janes. Allí entre otros ello editoriales, a cada cual con títulos más sencillos y convencionales que los anteriores, me encontré con esta pequeña joya que se debate entre ser un Libro – Álbum y ser un libro ilustrado para adultos.
Desde su temática inusual hasta la elección de las ilustraciones me hicieron pensar en una apuesta arriesgada y concienzuda, en un libro concebido de manera inteligente y editado con riesgo. “La Isla” es un golpe directo a la esencia de nuestros días, es una exploración sobre la ética del ser humano y su comportamiento hacia “el otro”, aquel que podemos encontrarnos en cualquier momento, en cualquier lugar y que es diferente a nosotros mismos, que es ajeno a nuestra propia comunidad. El libro no esconde en ningún momento los comportamientos mezquinos de los seres humanos cotidianos, de los seres de todos los días. Un cura, un pescador, un comerciante, unos niños y ese “extranjero” son los protagonistas de este maravillosos e inusual libro.
La reacción de los niños con quienes los he compartido es de sorpresa y silencio, hay una suerte de reconocimiento en sus propios comportamientos y actitudes; su introspección, su análisis suele ser espontáneo y profundo, sin mucha necesidad de la mediación del promotor. “La Isla”, definitivamente, no es un libro que deje indiferente a quienes lo escuchan o lo leen.
Más allá de la promoción de lectura, el libro se presta como una introducción a temas tan espinosos como los derechos humanos y los comportamientos cotidianos.
Por supuesto, “La Isla”, es uno de los elementos destacados, en nuestro pequeño teatro de la crueldad.

Autores: Michael Rosen

Author: Diego Fernando Marín
martes, febrero 3
Michael Rosen es uno de los autores de literatura infantil más emblemático de nuestros tiempos, posee una prosa sencilla cargada de humor y sensibilidad poética.
El primer libro que conocí de él fue “Vamos a cazar un oso”, la adaptación de una historia popular inglesa, que resulta muy exitosa con los niños más pequeños. Sin embargo el libro que más ha hecho resonado en mis actividades es “El libro triste”, un tomo ilustrado por Quentin Blake y publicado por editorial Serres. En él, Rosen habla de la muerte de su hijo y las resonancias profundas que ese hecho ha tenido en su vida y su forma de ver el mundo. Lo que más me atrae es que no hay una sola nota de conmiseración, acepta la tristeza y la hace ver como una parte importante de su vida.
Michael Rosen es una persona cálida, atenta y sencilla, que toma el tiempo de responder las cartas que se le envían aunque estén llenas de peticiones a veces un poco disparatadas. Dicta cursos de literatura infantil en algunas universidades y además de escribir distribuye su tiempo entre leerles a los niños en bibliotecas y escuelas, así como también tiene algunos espacios en la radio sobre literatura infantil.
Para quienes quieran conocer más del autor y su obra los invito a visitar su sitio web: http://www.michaelrosen.co.uk.

Para ver su video de "Vamos a cazar un oso" te recomiendo, atento lector, visitar este link: http://www.youtube.com/watch?v=ytc0U2WAz4s

Aprendamos del Hay Festival

Author: Diego Fernando Marín
lunes, febrero 2
El Hay Festival es la celebración literaria más snob de Colombia. Quienes quieren robarse el protagonismo son la farándula criolla, los medios y los políticos. Muchos de estos protagonistas asociados ni siquiera tomaran un libro en todo el año o no sabrá a ciencia cierta cual es la importancia de muchos de los escritores invitados (curioso que las imágenes del único libro de Salman Rushdie que hayan mostrado pertenezcan a “Los versos satánicos”. Más curioso aún que no se haya tratado de una versión en español sino en inglés) seleccionados con cuidado.
A pesar que la entrada a una conferencia, conversatorio o charla de autor se halle a $30.000 (mucho más que algunos libros) para profesionales y $10.000 para estudiantes el Hay Festival nos da una importante lección de lo que debe constituir un programa de promoción de lectura dirigido principalmente para adultos. Y nos la da de manera colateral curiosamente, nos la da con una cantidad impresionante de actividades de segundo orden que se presentan: intercambio de libros, presentación de autores y sus libros en los medios masivos de comunicación, protagonismo de la literatura sobre cualquier otra actividad, asociación de los autores a otras actividades alrededor de la promoción de lectura, espacio para futuros escritores (sobre la promoción de escritura ya hablaremos después) y sobre todo un espacio para que muchos escritores, no todos ellos premios Nobel o Pulitzer, puedan reunirse alrededor de su actividad favorita, los libros y la lectura.
Imaginemos por un instante tan desbordante actividad alrededor de los libros y su autores durante todo el año, imaginemos que los medios nos presenten un libro y su autor cada noche, que muestren todos los intercambios de libros que se dan en poblaciones pequeñas, que nos presenten las diferentes bibliotecas municipales (para “Vive Colombia, Viaja por Ella”, las bibliotecas no existen) y los escritores locales, que no venden millones de ejemplares pero que son importantes para una comunidad; que al final de toda entrevista se pregunte acerca del libro que se salvaría del diluvio. Imaginemos, sólo por un breve momento, que significaría que sin previo aviso un escritor de la talla de Mario Mendoza atravesará las puertas de un colegio y se le preguntara sobre eso de ser escritor en lugar de sobre eso de ser Primera Dama o Infanta. Imaginemos todas esas actividades que constituyen el Hay Festival en Cartagena aplicadas a toda la población y durante todo el año.
¿Cierto que los índices de lectura tendrían oportunidad de variar?